Punch, el mono bebé que abraza un peluche, genera polémica en redes tras video de confrontación

Punch, un macaco japonés nacido en cautiverio que fue rechazado por su madre, se hizo viral por un video donde otro mono adulto lo arrastra. El zoológico de Ichikawa aclaró que se trata de comportamiento normal de la especie durante la integración social. El pequeño, quien convive con 56 macacos más, usa un peluche como objeto de confort mientras aprende a relacionarse con su grupo.
Un pequeño macaco nacido en el zoológico de Ichikawa, en las afueras de Tokio, capturó la atención mundial por una historia que mezcla abandono y resiliencia. Punch llegó al mundo en julio pasado, pero su madre lo rechazó casi de inmediato. Desde entonces, los cuidadores del zoológico tomaron su crianza y le dieron un peluche de orangután naranja que se convirtió en su objeto de apego, ese que lo acompaña como si fuera su madre adoptiva.
Todo cambió cuando un video grabado el 19 de febrero mostró a Punch siendo arrastrado por un mono adulto durante la hora de alimentación. En las imágenes se ve al pequeño intentando acercarse a otro bebé para socializar, pero es evitado. Poco después, un mono mayor lo regaña y lo jala, una escena que miles de personas en redes sociales interpretaron como una agresión. La indignación fue inmediata y Punch se convirtió en tendencia global.
Sin embargo, el zoológico emitió un comunicado al día siguiente para aclarar lo sucedido. Explicaron que el mono adulto que intervino era probablemente la madre del bebé al que Punch intentaba acercarse. Según los expertos del parque, la hembra reaccionó de manera protectora porque percibió que su cría estaba incómoda. "Punch ha sido regañado por otros monos muchas veces en el pasado", señalaron, aunque aclararon que ningún miembro de la tropa ha mostrado una agresión seria hacia él. Este tipo de interacciones, dijeron, son parte normal de cómo estos animales aprenden a vivir en comunidad.
El equipo del zoológico también quiso dejar clara una cosa: Punch no está aislado. Aunque lo ven constantemente abrazado a su peluche, el pequeño convive con una tropa de 56 macacos japoneses mientras aprende a socializar. Tras el incidente del video, el animal corrió a refugiarse con su juguete, pero poco después lo soltó y volvió a interactuar con el grupo sin problemas.
Los cuidadores reconocen que estos episodios son esperables cuando un animal en desarrollo se integra a un grupo social complejo. Pero lo que más destaca es la capacidad de Punch para recuperarse. "Más que sentir lástima, queremos que apoyen su esfuerzo", expresaron los encargados del zoológico, pidiendo que el público vea en Punch no una víctima, sino un pequeño macaco que está aprendiendo a ser parte de su comunidad.
Fuente original: El Colombiano - Tendencias