Punch, el macaco que abrazaba un peluche, finalmente es aceptado por su manada

Punch, un macaco nacido en un zoológico japonés, fue abandonado por su madre y creció sin aprender a interactuar con otros monos. Durante semanas se aferró a un peluche de orangután mientras intentaba integrarse a la manada, generando preocupación viral en redes sociales. Ahora, tras semanas de trabajo de los cuidadores, el pequeño macaco comienza a ser aceptado por sus compañeros y ya no necesita refugiarse en su juguete.
Un pequeño macaco japonés se convirtió en protagonista de una historia que tocó los corazones en redes sociales. Punch, nacido en julio de 2025 en el Zoológico y Jardín Botánico de Ichikawa, fue abandonado por su madre poco después de nacer. Según el cuidador Kosuke Shikano, la madre era muy joven y el extremo calor del verano la agotó tanto que no pudo establecer el vínculo necesario con su cría. Desde entonces, el personal del zoológico asumió toda la responsabilidad de criarlo.
Sin una madre que lo protegiera y cuidara, Punch creció sin aprender lo más básico para la vida en grupo de los macacos: cómo comunicarse y relacionarse con otros de su especie. Cuando lo presentaron con la manada en enero, las dificultades fueron claras. El pequeño buscaba acercarse a otros individuos, pero sus intentos terminaban en regaños y rechazo. Los videos que circulaban en internet lo mostraban intimidado y apartado, lo que generó una ola de preocupación entre quienes seguían su historia. Ante esto, el zoológico aclaró que "Ningún mono ha intentado seriamente atacarlo con la intención real de hacerle daño".
Para ayudar a Punch a sentirse seguro, los cuidadores le proporcionaron un peluche de orangután. Este juguete cumplía una función importante: las crías de macaco normalmente se aferran al cuerpo de sus madres para desarrollar fuerza muscular y seguridad emocional. El peluche, escogido por el propio Punch entre varias opciones, se convirtió en su refugio mientras aprendía a convivir. "Punch ha sido regañado o agarrado muchas veces. Gracias a estas experiencias, ha estado aprendiendo los métodos de comunicación necesarios para vivir como un mono dentro del grupo", explicó el centro en un comunicado.
El zoológico insistió en que estos regaños no eran actos de agresión, sino parte natural del proceso de aprendizaje social. "Sabemos desde hace tiempo que este tipo de incidentes pueden ocurrir al integrar individuos en una tropa de macacos japoneses. Punch también ha sido regañado por miembros del grupo en numerosas ocasiones, pero ningún mono ha intentado atacarlo con verdadera intención de hacerle daño", reiteró la institución. Además, señalaron que el pequeño macaco demostraba una gran resiliencia mental y se recuperaba rápidamente de los rechazos.
Las cosas comenzaron a cambiar hace poco. Videos publicados recientemente muestran a Punch recibiendo acicalamiento de otros macacos, un gesto crucial en la vida social de estos animales. En las imágenes se ve cómo el pequeño responde con abrazos genuinos a sus compañeros. También aparece jugando con un macaco llamado Onsing y saltando sobre la espalda de otros individuos, ya sin necesidad de aferrarse a su peluche.
El cambio no sucedió de la noche a la mañana. Semanas de trabajo paciente entre los cuidadores, Punch y la manada fueron necesarias para lograr esta integración. Pese a los rechazos iniciales, el equipo del zoológico continuó buscando oportunidades de contacto. Hoy, el macaco que capturó la atención mundial por abrazar un sustituto de tela finalmente recibe abrazos reales de su familia de monos. Punch ya no está solo.
Fuente original: El Colombiano - Tendencias