¿Puede la pasión por el fútbol afectar tu corazón? Cardiólogos advierten sobre riesgos durante torneos

Especialistas del Hospital San Vicente Fundación Medellín alertan que las emociones intensas durante partidos de fútbol pueden desencadenar problemas cardíacos como infartos y arritmias, especialmente en personas con antecedentes de enfermedad cardiovascular. La ciencia ha documentado incrementos en hospitalizaciones por infarto durante grandes campeonatos. Los hábitos como alcohol excesivo, falta de sueño y abandono de tratamientos médicos potencian estos riesgos.
A pocas semanas del inicio de la temporada internacional de fútbol 2026, cardiólogos del Hospital San Vicente Fundación Medellín hacen un llamado importante a los aficionados: las emociones intensas que genera seguir un partido pueden tener consecuencias reales en la salud del corazón. Mientras millones de personas alrededor del mundo se preparan para vivir cada encuentro con euforia y tensión, los expertos recuerdan que la relación entre emociones fuertes y problemas cardíacos está ampliamente documentada por la ciencia.
Según el doctor Jairo Gandara Ricardo, cardiólogo clínico del Hospital San Vicente Fundación Medellín, cuando una persona vive un partido con carga emocional intensa, el cuerpo activa mecanismos fisiológicos similares a los que se desencadenan frente a una amenaza real. "Cuando una persona vive un partido con una carga emocional intensa, el organismo activa mecanismos similares a los que se ponen en marcha frente a una amenaza real. Se liberan hormonas del estrés que aumentan la frecuencia cardíaca, elevan la presión arterial y generan cambios que pueden afectar el funcionamiento normal del corazón", explicó el especialista. Investigaciones realizadas durante importantes campeonatos internacionales han demostrado incrementos significativos de emergencias cardiovasculares durante estos eventos. En uno de estos torneos se registró un aumento del 3,7 por ciento en hospitalizaciones por infarto, con la mayor mortalidad intrahospitalaria precisamente el día de la final.
Lo interesante es que el riesgo no solo proviene de la angustia o la preocupación. Los especialistas enfatizan que la alegría extrema también puede producir respuestas cardiovasculares igualmente intensas. Un gol decisivo, una clasificación inesperada o una victoria en los últimos minutos pueden desencadenar reacciones tan fuertes como las de situaciones de estrés. "Para el corazón no importa si la emoción proviene de la alegría o de la preocupación. Lo que realmente influye es la intensidad con la que el organismo experimenta ese momento", señalan los especialistas.
Un ejemplo representativo de cómo las emociones afectan el corazón es el síndrome del corazón roto, conocido científicamente como cardiomiopatía de Takotsubo. Esta condición se caracteriza por una disminución temporal de la capacidad del corazón para bombear sangre, generalmente después de episodios de estrés emocional o físico intenso. Aunque generalmente es reversible, produce síntomas muy similares a los de un infarto: dolor en el pecho, dificultad para respirar y alteraciones detectables en exámenes cardíacos.
Las personas con enfermedad cardíaca preexistente son el grupo más vulnerable, pero el riesgo aumenta aún más con hábitos frecuentes durante los partidos. El consumo excesivo de alcohol, bebidas energizantes o cafeína, la falta de sueño y el abandono temporal de tratamientos médicos pueden potenciar los efectos del estrés y la euforia sobre el corazón. El doctor Gandara advierte que estas conductas elevan especialmente el riesgo en personas con hipertensión arterial, antecedentes cardíacos o trastornos de ansiedad.
Por eso los especialistas recomiendan mantener los controles médicos al día, seguir adecuadamente los tratamientos prescritos y evitar excesos durante la temporada futbolística. Es fundamental reconocer las señales de alarma: dolor opresivo en el pecho, dificultad para respirar, palpitaciones intensas, sudoración excesiva, mareo o pérdida de conciencia son síntomas que requieren valoración médica inmediata y no deben atribuirse únicamente a los nervios del partido.
El Hospital San Vicente Fundación Medellín recordó que disfrutar del fútbol y proteger la salud cardiovascular no son objetivos incompatibles. Se trata de vivir cada encuentro con entusiasmo, pero sin descuidar los hábitos saludables ni ignorar las señales que pueda enviar el organismo. Como concluyen los especialistas, la verdadera victoria está en cuidar el corazón.
Fuente original: El Tiempo - Salud