Prueba genómica incluida en el plan de salud permite decidir si pacientes con cáncer de mama necesitan quimioterapia

En Colombia, una prueba de expresión genómica que analiza 21 genes del tumor ayuda a definir quién realmente necesita quimioterapia y quién puede evitarla sin riesgo. La prueba está incluida en el Plan Básico de Salud y da resultados en 7 a 10 días. Esto evita que miles de mujeres sufran efectos secundarios innecesarios mientras sigue siendo posible identificar a quienes sí requieren el tratamiento.
Durante décadas, todas las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama recibían una fórmula similar: cirugía, terapia hormonal y, en la mayoría de casos, quimioterapia. Pero la medicina ha avanzado lo suficiente para saber que no todas necesitan seguir ese mismo camino. Hoy se reconoce que muchas pacientes no se benefician de la quimioterapia y que someterse a ella conlleva efectos secundarios severos, impacto emocional y laboral, sin mejorar realmente su pronóstico.
La medicina de precisión cambió este enfoque. En Colombia, una prueba genómica disponible a través de las EPS y cubierta por el Plan Básico de Salud responde una pregunta fundamental después del diagnóstico: ¿la paciente realmente necesita quimioterapia? Se trata de un análisis que estudia la biología del tumor a partir del tejido obtenido en una biopsia o durante la cirugía. Lleva más de 15 años disponible en la práctica clínica colombiana y entrega resultados entre siete y diez días hábiles.
La doctora Paula Buitrago, médica oncóloga del Grupo Amarey, explica el principio fundamental: "La clave está en entender que no todos los tumores son iguales y que cada paciente puede responder de manera distinta al tratamiento". La prueba examina la expresión de 21 genes asociados al comportamiento del cáncer y genera una puntuación que cumple dos funciones: estima el riesgo de que la enfermedad reaparezca en el futuro y predice si la paciente se beneficiará de quimioterapia adicional.
Lo más valioso es que evita dos problemas igualmente graves: el sobretratamiento y el subtratamiento. En el primer caso, protege a las mujeres de recibir quimioterapia innecesaria. En el segundo, identifica a quienes aunque parecen de bajo riesgo clínicamente, sí necesitan el tratamiento porque su perfil genómico indica alta probabilidad de metástasis (expansión del cáncer a otras partes del cuerpo). "La prueba no evita la quimioterapia por sí sola; lo que hace es indicar si una paciente realmente necesita ese tratamiento", aclara la doctora Buitrago.
Según especialistas, entre el 40 y el 45 por ciento de pacientes diagnosticadas con cáncer de mama en Colombia podrían beneficiarse de este análisis, especialmente en estadios tempranos o intermedios. Cuando se evita la quimioterapia innecesaria, la paciente se reintegra más rápido a su vida laboral, familiar y social, y además el sistema de salud optimiza recursos.
La relevancia de estas herramientas es clara viendo las cifras: cada año en Colombia se diagnostican más de 8.590 mujeres con cáncer de mama. A nivel global, el Observatorio de Cáncer reportó en 2022 más de 2,29 millones de nuevos casos y más de 666.000 muertes. Datos del Instituto Nacional de Cancerología muestran que entre 2017 y 2021 fue la principal causa de muerte por cáncer en mujeres, con marcadas diferencias territoriales en departamentos como La Guajira, Atlántico, Valle del Cauca y Bolívar, que presentan tasas superiores al promedio nacional.
Para la doctora Buitrago, la medicina de precisión representa una transformación estructural. "La medicina de precisión no es el futuro, es el presente. Y cada vez más pacientes en Colombia se benefician de sus ventajas". Su inclusión en el Plan de Beneficios en Salud es una oportunidad clave para reducir inequidades y avanzar hacia un modelo más eficiente y personalizado.
Fuente original: El Tiempo - Salud