Policía captura cinco delincuentes y recupera 52 celulares robados durante Carnaval de Barranquilla

La Policía desarticuló una banda que operaba durante el Carnaval de Barranquilla 2026, capturando a cinco personas y recuperando 52 teléfonos celulares avaluados en más de 108 millones de pesos. Los delincuentes utilizaban la modalidad del "cosquilleo", un método silencioso que aprovecha el desorden de eventos masivos. Durante los cuatro días de festividad, las autoridades desplegaron 900 uniformados en todo el Atlántico y reportaron 19 capturas adicionales, aunque también se presentaron tres homicidios.
En pleno Carnaval de Barranquilla, cuando las calles bullían de gente, música y celebración, la Policía logró frenar a una banda especializada en robar celulares aprovechando el caos de las festividades. El golpe fue contundente: cinco capturados, 52 teléfonos recuperados y más de 108 millones de pesos en dispositivos devueltos a sus dueños.
Los detenidos fueron aprehendidos en un hotel del centro de Barranquilla. Según las investigaciones del Grupo de Protección y Servicios Especiales, eran integrantes de una organización que se desplazaba desde otras regiones del país especialmente para delinquir durante los días de mayor concentración de turistas. Lo que hacían era usar la modalidad del "cosquilleo", el método silencioso que se camufla entre empujones, música alta y el desorden propio de los eventos masivos. Los cinco quedaron a disposición de las autoridades por el delito de receptación, mientras la Policía continúa verificando si tenían conexiones con redes que operan en ferias y festividades de otras ciudades.
El operativo antidelincuencial en Barranquilla fue solo una parte de un dispositivo mucho más grande. En toda la región atlántica, la Policía desplegó más de 900 uniformados, utilizó drones, 28 cámaras de monitoreo, binomios caninos entrenados en detección de explosivos y narcóticos, y realizó operativos continuos tanto en zona urbana como en vías principales. Durante los cuatro días de Carnaval, las autoridades reportaron 19 capturas en flagrancia, incautaron cuatro armas de fuego, un arma traumática y 32 armas blancas en municipios como Santo Tomás, Manatí y Santa Lucía. También recuperaron seis vehículos: cuatro que tenían orden judicial de embargo y dos de maquinaria amarilla sin documentación.
Sin embargo, el saldo de violencia dejó preocupación. Se registraron tres homicidios en Manatí, Luruaco y Sabanagrande. Aunque las autoridades aclararon que estos casos no están vinculados entre sí ni directamente relacionados con las dinámicas propias de la celebración, reflejan un contexto de violencia interpersonal que sigue siendo un desafío estructural en la región.
Las riñas fueron otro problema que ganó terreno durante la festividad. La línea de emergencias 123 atendió 173 llamadas, de las cuales 51 correspondiaron a peleas en vía pública o alrededores de eventos. La combinación de consumo de alcohol, discusiones que escalan rápidamente y ambientes de alta emocionalidad resultó en nueve personas lesionadas, incluidos tres policías en servicio. Las autoridades también impusieron 67 comparendos por comportamientos contrarios a la convivencia y registraron 25 reportes de contaminación auditiva.
En materia de tránsito, el flujo vehicular fue intenso. Ingresaron 27.138 vehículos y salieron 25.587 durante los días de Carnaval, lo que obligó a reforzar los controles móviles. Los operativos en vías generaron tres capturas por documentos falsos, la incautación de un vehículo, 195 órdenes de comparendo y la inmovilización de 17 vehículos. En zona urbana adicional se impusieron 227 comparendos y se inmovilizaron 30 vehículos por infracciones al Código Nacional de Tránsito.
Con el cierre de la temporada, el verdadero trabajo comienza para las autoridades: analizar estos datos sin perder de vista la realidad más ampla de la región. Blindar una fiesta masiva de la magnitud del Carnaval sigue siendo un ejercicio complejo que requiere ajustes permanentes y enfrenta tanto delitos organizados como expresiones de violencia cotidiana que van más allá de lo festivo.
Fuente original: El Tiempo - Colombia