Picazón en el pezón que no cede: una señal de alerta que muchas mujeres ignoran

Una picazón persistente en el pezón o alrededor de la areola puede ser una de las primeras manifestaciones de cáncer de mama, especialmente si no desaparece con tratamientos convencionales. Aunque muchas mujeres la confunden con alergias o resequedad, los especialistas recomiendan estar atentos cuando la molestia persiste, se acompaña de cambios en la piel, secreciones o inflamación de ganglios. Estos síntomas pueden aparecer meses antes de detectar un bulto palpable.
Una picazón que no desaparece en el pezón o alrededor de la areola merece más atención de la que generalmente recibe. Aunque muchas mujeres la atribuyen a resequedad, alergias o simple irritación, los especialistas advierten que esta molestia persistente podría ser una de las primeras señales de cáncer de mama. La clave está en que la comezón no responde a los tratamientos convencionales ni desaparece con cremas hidratantes.
Uno de los casos menos conocidos es la enfermedad de Paget de la mama, una forma poco común de cáncer que se desarrolla en el pezón. Además de la picazón constante, este tipo de cáncer puede manifestarse con piel escamosa o descamada en el pezón, costras, endurecimiento, enrojecimiento, sensación de hormigueo o ardor, e incluso secreciones amarillenta o con sangre. También pueden aparecer cambios en la forma del pezón o una sensación de que se ha invertido hacia adentro. Es importante no confundir estos síntomas con dermatitis u otras afecciones benignas de la piel.
Los especialistas subrayan que algunos cambios pueden presentarse antes de que exista una masa palpable. Por ejemplo, la inflamación de los ganglios linfáticos en la axila o cerca de la clavícula es una respuesta del sistema linfático ante la enfermedad que puede alertar sobre lo que está sucediendo. Otros cambios que requieren evaluación médica incluyen enrojecimiento persistente, alteraciones en la textura de la piel y secreciones anormales.
Existe también una variante más agresiva llamada cáncer de mama inflamatorio, que suele avanzar rápidamente sin formar necesariamente un bulto evidente. Este tipo se caracteriza por un aumento rápido del tamaño del seno, sensación de calor, dolor o sensibilidad, y una apariencia de "cáscara de naranja" en la piel. Estos cambios son más notorios y progresivos.
El mensaje de los expertos es claro: no toda picazón o cambio en el pezón indica cáncer, pero tampoco debe ignorarse. Es fundamental consultar con un médico cuando los síntomas persisten durante semanas, reaparecen con frecuencia o se acompañan de secreciones, inflamación, alteraciones visibles en la piel o cambios en la forma de la mama. La detección temprana sigue siendo uno de los factores más importantes para el tratamiento efectivo del cáncer de mama.
Fuente original: El Tiempo - Salud