"Petro y Delcy van de salida": Guanipa habla desde la libertad tras 261 días en prisión

Juan Pablo Guanipa, líder opositor venezolano liberado en febrero tras 261 días en cautiverio, asegura que el régimen chavista está en sus últimos días. En entrevista exclusiva, critica duramente la ley de amnistía por insuficiente, cuestiona la política de seguridad del presidente Gustavo Petro frente a la guerrilla en la frontera, y llama a los venezolanos en el exilio a prepararse para regresar cuando se restaure la democracia. Para Guanipa, tanto Petro como Delcy Rodríguez están "de salida" del poder.
Cuando Juan Pablo Guanipa escuchó los bombardeos del 3 de enero desde su celda en Venezuela, no sabía lo que sucedía. Los policías tampoco entendían el caos que ocurría afuera. Solo cuando pasaron las horas se enteró, como el resto del mundo, que Nicolás Maduro y Cilia Flores habían sido capturados por Estados Unidos. Ese momento resumió buena parte de lo que vivió durante 261 días de encarcelamiento injustificado.
Liberado el 10 de febrero y ahora en Maracaibo, Guanipa concedió una entrevista exclusiva a EL COLOMBIANO en la que analiza los próximos pasos de Venezuela y la situación en la región. Con la voz de quien acaba de salir de la cárcel, sostiene que el régimen chavista agoniza. Su último acto público antes de ser detenido fue acompañar a María Corina Machado a una manifestación cuando ambos permanecían en la clandestinidad tras las cuestionadas presidenciales de julio de 2024.
Dentro de su celda, Guanipa logró leer más de 150 libros durante su cautiverio. Entre sus lecturas estuvieron autores como García Márquez y Vargas Llosa, de quien dice que prefiere la forma de narrar del peruano. Esa disciplina lectora fue, cuenta, parte de lo que le permitió mantenerse firme durante el encarcelamiento.
Sobre la ley de amnistía que el régimen sancionó, Guanipa es contundente. La califica de "chucuta" (una palabra que en Venezuela significa algo pequeño e inútil) porque considera que no tiene alcance real. Señala que si el gobierno ya ha liberado a 860 personas sin necesidad de esa ley, entonces lo que falta es voluntad política, no instrumentos jurídicos. Exige la liberación completa de todos los presos políticos sin restricciones para civiles ni militares. "Son presos políticos porque salieron a protestar, porque les robaron una elección", dice.
Respecto a la relación con Colombia, Guanipa es crítico con la gestión de Gustavo Petro en materia de seguridad fronteriza. Aunque reconoce que no puede estigmatizar a alguien por su pasado guerrillero, asegura que Petro "tiene muchas falencias en materia de seguridad, de defensa, de combate a la guerrilla". La frontera del Zulia, su estado natal, sigue siendo un corredor de grupos armados, narcotráfico y delincuencia. Por eso enfatiza: "Petro va de salida. Así que eso vamos a tener que hacerlo con el próximo gobierno de Colombia".
Sobre la reunión programada entre Petro y Delcy Rodríguez para el 14 de marzo, Guanipa ironiza: "Que disfruten su reunión, que la disfruten mucho. Petro va de salida, Delcy va de salida". Aunque señala que Venezuela necesitará relaciones comerciales con diferentes países, advierte que "nuestra alianza natural es con América y Europa". Insiste en que Colombia y Venezuela son prácticamente el mismo país y que deben trabajar juntos por su desarrollo.
Para Guanipa, el futuro inmediato es familiar y político. Primero, reencontrarse con su madre, que está en precarias condiciones de salud, y con sus hijos, quienes han pasado por momentos difíciles especialmente desde que perdió a su esposa hace menos de dos años. En lo político, se propone recorrer el Zulia y todo Venezuela para exigir las condiciones necesarias: liberar a todos los presos políticos, permitir el retorno de exiliados, cambiar el Consejo Nacional Electoral y habilitar a todos los dirigentes políticos.
A los venezolanos que sueñan con volver, Guanipa les dice que Venezuela es un gran país que los espera. "La gente no se fue porque le dio la gana", recuerda. Se fueron huyendo de un sistema que acabó con las potencialidades del país. Aunque reconoce que algunos ya han hecho sus vidas en el exterior, insiste en que cuando se restaure la democracia y la institucionalidad, Venezuela debe recibir a su gente. Mientras tanto, los que no puedan regresar, que vengan de vacaciones. Lo importante, dice, es que Venezuela sigue ahí, esperando a todos.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

