Petro y De la Espriella rompen protocolo: Casa de Nariño podría recibir al nuevo presidente vacía

En el círculo cercano del presidente Petro hay inquietud sobre cómo será la entrega del poder el 7 de agosto. Según fuentes, el nuevo mandatario Abelardo de la Espriella recibiría la Casa de Nariño vacía o sería la vicepresidenta Francia Márquez quien haría el acto protocolario, rompiendo la tradición. Mientras tanto, el gobernador de Antioquia sigue enviando mensajes simbólicos a través de los lugares donde celebra el 20 de julio.
En los pasillos del Palacio presidencial circula una preocupación que no es menor: la transición de poder entre Gustavo Petro y Abelardo de la Espriella promete ser diferente a lo que Colombia ha visto históricamente. La entrega del mando, prevista para el 7 de agosto, podría romper la tradición protocolar que ha caracterizado estos cambios de gobierno. Normalmente, el presidente saliente sale por la puerta principal de la Casa de Nariño acompañado de su familia y círculo cercano, para que minutos después entre el nuevo mandatario en una especie de marcha triunfal. Esta vez, según fuentes cercanas a la situación, las cosas serían distintas.
No hay que buscar muy lejos para notar las tensiones. Petro y De la Espriella ni siquiera se han reunido para los trámites de empalme desde que se conocieron los resultados de la segunda vuelta electoral. Lo que antes parecía impensable ahora es moneda corriente: o el nuevo gobierno recibiría la Casa de Nariño completamente vacía, o sería la vicepresidenta Francia Márquez quien cumpliría con el acto simbólico de la transición en el centro del poder bogotano. Un cambio de guardia sin la presencia del presidente saliente sería un mensaje político de por sí bastante elocuente.
Mientras tanto, en el Congreso se están tejiendo acuerdos sobre quiénes dirigirán las corporaciones legislativas. Para el Senado, el favoritismo apunta a Alfredo Deluque, guajiro del Partido de la U, según los arreglos que se discuten con el nuevo gobierno. En la Cámara, la alternativa es Daniel Briceño, exconcejal de Bogotá y una de las caras nuevas del Centro Democrático. Aunque Briceño respaldaría a Paloma Valencia en primera vuelta, ha tendido puentes hacia De la Espriella gracias a intermediarios como Jerome Sanabria, una joven estudiante e influenciadora que hace parte del equipo de transición.
La expectativa ahora está puesta en el discurso que pronunciará Petro el 20 de julio ante el Congreso. Será su última intervención como jefe de Estado en la corporación legislativa, un momento cargado de simbolismo que la oposición planea aprovechar para confrontar los logros que presente el mandatario saliente.
En Antioquia, el gobernador Andrés Julián Rendón también está jugando sus propias cartas políticas a través de la ubicación donde celebra el 20 de julio. Esta será la tercera vez consecutiva que la Administración Departamental elige un escenario con fuerte carga simbólica en su relación con Petro. En 2024 fue Concepción, donde los actos enfatizaron el apoyo a la Fuerza Pública, contrastando con la política de "Paz Total" del Gobierno Nacional. El año pasado, Urabá fue el epicentro, reivindicando una subregión cuyos proyectos estratégicos, según Rendón, no han recibido el respaldo esperado de la Nación. Ahora, el Túnel del Toyo será el nuevo escenario, una megaobra que el Gobierno dejó en gran medida bajo la responsabilidad financiera de Antioquia y Medellín. De la Espriella asistirá al evento, lo que refuerza aún más el mensaje político que busca enviar Rendón.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



