Petro vuelve a hablar de Kevin Arley: culpa a la prensa y a la familia, no a la falta de medicinas

El presidente Gustavo Petro volvió a referirse al caso de Kevin Arley, el niño de 7 años que murió por hemofilia mientras esperaba un medicamento de la Nueva EPS. Petro insistió en que el caso es "un infundio de la prensa" y trasladó la responsabilidad a la familia del menor, argumentando que permitieron que montara en bicicleta. Médicos, la mamá del niño y autoridades como el Procurador cuestionaron esta versión, señalando que el pequeño murió por falta de tratamiento oportuno.
Apenas este jueves, mientras cerraba un acto en la Plaza de Bolívar en defensa del aumento del salario mínimo, el presidente Gustavo Petro volvió a hablar de Kevin Arley Acosta Pico, el niño de 7 años que falleció esperando un medicamento que la Nueva EPS no le entregaba a tiempo para tratar su hemofilia severa. A pesar de que dijo "no quiero hablar del niño Kevin", lo cierto es que el mandatario hizo exactamente eso durante su intervención en la plaza capitalina.
Desde la tarima, Petro insistió en que todo lo relacionado con este caso es "un infundio y una mentira de la prensa". En sus palabras expresó: "No quiero hablar del niño Kevin, porque lo usaron salvajemente. Sevicia de políticos para intentar decir que no estamos haciendo lo que toca y que su muerte, incluso, es responsabilidad mía". El presidente también aprovechó para mencionar la reaparición de lo que llamó un "cartel de la hemofilia", haciendo referencia al escándalo de corrupción que se conoció en Córdoba entre 2013 y 2017.
El mandatario y su ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, han sido duramente criticados por su versión de los hechos. Ambos negaron que la muerte del menor fuera por la falta de medicamento y en su lugar señalaron a la madre del niño, argumentando que permitió que Kevin montara en bicicleta, una actividad que según ellos no debería hacer una persona con hemofilia. Jaramillo afirmó que el menor sufrió un "accidente craneoencefálico" tras caer de la bicicleta. Durante una reunión del Consejo de Ministros, el funcionario declaró: "Es entendible que los niños que sufren de hemofilia tienen que estar restringidos en muchas de las actividades que puedan generarle un trauma violento y hemorrágico grave".
Petro retomó esta argumentación y trasladó toda la responsabilidad a la familia. En el Consejo de Ministros de la semana pasada afirmó: "¿Quiénes son las instituciones que deben prevenir? En primer lugar, la familia. Si se educa más, está en mejores condiciones de prevenir... Si a un niño hemofílico no se le deja subir a la bicicleta, tiene menos riesgos. Si el médico o el sistema de salud no enseña, la mamá no sabe, las mamás no nacen aprendidas, menos en los niveles educativos muy deficitarios que hay en Colombia". Sin embargo, médicos especializados y otras personas con hemofilia rechazaron esta versión, negando que quienes padecen esa enfermedad no puedan montar en bicicleta.
La madre de Kevin Arley respondió directamente a las acusaciones del presidente. En entrevista con Blu Radio esta semana señaló: "Kevin podía montar en bicicleta. El hecho de que el niño tuviera una caída en bicicleta no significa que por ese lado se vayan a excusar o que digan todos que yo soy la culpable. El niño murió por falta de un medicamento que no se le puso a tiempo, cuando debía ser, no por una caída". Su respuesta pone en evidencia el punto de quiebre en la discusión: mientras el Gobierno culpa a la familia, ella insiste en que la responsabilidad estaba en que la EPS no entregó el tratamiento a tiempo.
Las posiciones del presidente y del ministro de Salud también han enfrentado cuestionamientos de la Contraloría y la Procuraduría. El procurador Gregorio Eljach pidió explícitamente al mandatario y a Jaramillo que actúen "con sentido de sensibilidad y de consideración y respeto por el dolor ajeno". Durante un evento en Bogotá, Eljach expresó: "Hago un llamado vehemente a todo servidor público, especialmente a quiénes se ocupan los cargos de dirección en el Estado. Para no decir nombres, presidente de la República y ministro de Salud a que actúen con sentido de sensibilidad y de consideración y respeto por el dolor ajeno. Me refiero al triste y lamentable y no reparable fallecimiento del niño Kevin Acosta que han ofendido e indignado a los colombianos". El caso será investigado por la Fiscalía.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


