Petro se inventó un indicador de salud para reclamar un logro que no existe

El presidente Gustavo Petro aseguró en redes sociales que su gobierno salvó 6.768 niños menores de 5 años usando un indicador que no existe en los estándares internacionales. Expertos señalan que utilizó una metodología incorrecta que compara casos totales en lugar de tasas de mortalidad, el método que usa la Organización Mundial de la Salud. Aunque la mortalidad infantil en Colombia ha bajado en los últimos 40 años, los críticos advierten que inflarlo con mediciones inexistentes distorsiona la realidad.
Pocas semanas después del caso de Kevin Acosta, el niño huilense que murió por hemofilia tras carecer dos meses del medicamento que le proporcionaría la Nueva EPS, el presidente Gustavo Petro recurrió a las redes sociales para mostrar que su administración mejoró los indicadores de mortalidad infantil comparándose con sus tres antecesores. Lo hizo con un gráfico que aseguraba que desde 2022 dejaron de morir 6.768 niños menores de 5 años en el país.
El problema es que ese indicador no existe. Así lo explica Johnattan García, investigador en salud de la Universidad de Harvard, quien analizó la metodología presidencial: "ese indicador no existe, se lo inventaron por ponerle un número, pero eso es un contrafactual porque da por cierto que en otro Gobierno la mortalidad no habría bajado, contando varias veces su reducción real". Lo que el presidente hizo fue restar las cifras de casos totales de 2023, 2024 y 2025 respecto a los 8.360 casos de 2022, y luego sumar esas diferencias. Un ejercicio matemático que no responde a ningún estándar internacional de medición.
La Organización Mundial de la Salud establece que los indicadores válidos para medir la mortalidad infantil son dos: el número de casos y la tasa de mortalidad, que se calcula contando muertes por cada 1.000 nacidos vivos. No es lo mismo 500 muertes en un país con 400.000 nacimientos que en otro con 100.000. En el primer caso la tasa sería 1,25 y en el segundo sería cinco. La cifra que Petro compartió, simplemente, nunca aparece en las mediciones académicas serias sobre salud pública.
Cuando se observan los datos reales con la metodología correcta, la historia es distinta. Según cifras del Dane, Colombia ha mantenido una tendencia constante a la baja desde hace cuatro décadas. Durante el gobierno Uribe (2006-2010) la tasa bajó de 15,47 a 12,79 muertes por cada 1.000 nacidos vivos. En el primer periodo de Santos continuó descendiendo, pero durante su segundo mandato hubo fluctuaciones: subió a 11,15 en 2016 y volvió a hacerlo en 2018. En Duque se presentaron variaciones por la pandemia, llegando a 11,66 en 2022. Con Petro, la tasa ha vuelto a bajar: 10,88 en 2023, 10,48 en 2024 y 10,23 en 2025.
Lo curioso es que incluso si aceptara el indicador inventado, la cifra se reduciría a la mitad. García señaló que si aplicara su propio método correctamente, el gobierno apenas habría alcanzado 3.105 niños. El investigador también cuestionó el fundamento lógico: "lo que se sabe es que la mortalidad infantil ha tenido una disminución en los últimos años, entonces lo que se espera es que el año siguiente también baje, pero el presidente está suponiendo que se iba a mantener igual y no descendiera".
Nadie niega que sea positivo que los niños colombianos sigan muriendo menos. Lo preocupante es que se use una tendencia histórica de 40 años para inflarla con mediciones que no existen en los estándares mundiales y presentarla como un logro mayúsculo. Especialmente cuando esto ocurre en medio del debate electoral.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



