Petro reactiva extradición de Chiquito Malo tras escándalo de negociaciones secretas con Clan del Golfo

El presidente Gustavo Petro anunció la reactivación de la orden de extradición contra alias Chiquito Malo, máximo jefe del Clan del Golfo, y la captura de alias El Zarco, en una jugada que marca distancia del escándalo revelado hace una semana sobre negociaciones secretas donde el excomisionado de Paz habría ofrecido beneficios a la organización criminal. Petro enfatizó que sin sinceridad no hay negociación posible. Los golpes contra la estructura criminal incluyen también la captura de alias La Patrona, hermana de Chiquito Malo, investigada por blanqueo de dinero de actividades ilícitas.
El presidente Gustavo Petro decidió cambiar de rumbo. Ayer anunció la reactivación de la orden de extradición contra alias Chiquito Malo, uno de los principales líderes del Clan del Golfo, y celebró la captura de alias El Zarco, también miembro de la cúpula de esa estructura armada. El anuncio llega una semana después de que Noticias Caracol expusiera al país la existencia de negociaciones secretas entre el Gobierno y el Clan. Según esa revelación, el entonces Comisionado de Paz, Danilo Rueda, habría prometido a delegados del grupo criminal una depuración en las Fuerzas Militares, además del cese de bombardeos y la suspensión de extradiciones.
Con estos movimientos, Petro marca distancia clara del escándalo. "Para lograr éxito en una negociación entre grupos armados organizados y el Estado, siempre debe haber, antes que nada, sinceridad. Sinceridad no hubo", afirmó el mandatario. Y completó su postura: "Yo no creo en guerras totales, mortuorias, no creo en la barbarie; creo en lo civilizado y humano, y lo humano es hablar y disminuir la muerte y el dolor de la sociedad".
El líder actual del Clan del Golfo es Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, quien asumió el mando tras la extradición de alias Otoniel a Estados Unidos en 2022. Ese mismo Otoniel fue condenado a 45 años de prisión un año después por narcotráfico. En los últimos días, las autoridades también capturaron a Ingrid Paola Ávila Hernández, alias La Patrona, hermana de Chiquito Malo. Ella llevaba años bajo investigación por mover dinero de forma sospechosa. "Su función principal consistía en diseñar y ejecutar mecanismos para dar apariencia de legalidad a los recursos obtenidos mediante actividades ilícitas", explicó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez.
Respecto a alias El Zarco, las autoridades revelaron que acumulaba diez años de actividad criminal y estaba siendo buscado por concierto para delinquir, homicidio, narcotráfico y extorsión. Según el Ministerio de Defensa, se desempeñaba como cabecilla financiero del grupo y manejaba el dinero destinado a comprar armas.
Petro reconoció que su política de Paz Total produjo resultados desiguales. Mientras en ciertos territorios funcionó, en otros fracasó, lo que obligó al Gobierno a volver a estrategias de confrontación armada tradicionales. Sin embargo, insistió en que ese no es el camino que cree que debe seguirse a largo plazo. También cuestionó duramente a la Fiscalía: "La Fiscalía no nos ayudó, influenciada, hay que decirlo, por una línea construida desde el pasado por los EE. UU. que cree en la erradicación forzosa, hasta ahora fracasada según los datos".
Pero hay otra lectura del conflicto. Para Juana Cabezas, investigadora de Indepaz, el Clan del Golfo descubrió que el discurso político es también un arma. En conversación con EL COLOMBIANO, explicó que la organización ejecutó una estrategia deliberada de "lavado político": presentarse como un actor abierto al diálogo para ganar beneficios judiciales, rebajas de penas y reconocimiento oficial como gestores de paz. "El proceso de paz lo ven como un posible respiro en medio del conflicto; negocian por un lado, pero siguen manteniendo su dinámica criminal", resumió la investigadora.
Según Cabezas, la verdadera fortaleza del Clan no está solo en su capacidad militar, sino en haber construido verdaderos "regímenes de poder" en los territorios donde opera, con redes económicas, sociales y políticas que le permiten mantener su influencia. En ese contexto, los compromisos que el Gobierno alcanzó con el Clan durante los diálogos en Catar en agosto de 2025 difícilmente se concretarán antes de que termine la actual administración.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
