Petro ordena capturar compradores de votos y cuestiona legalidad del preconteo electoral

A una semana de las elecciones presidenciales, el presidente Gustavo Petro lanzó críticas fuertes al sistema electoral colombiano, señalando que el preconteo no tiene validez legal y pidiendo una auditoría técnica del software que cuenta los votos. También ordenó a la Policía capturar a cualquiera que compre votos en el país, sin importar el partido político involucrado. El mandatario cuestionó además los altos costos de los contratos electorales y la concentración de estas licitaciones en una sola empresa.
A pocos días de las elecciones del 8 de marzo, el presidente Gustavo Petro encendió las alarmas sobre cómo funciona realmente el sistema electoral en Colombia. Sus críticas apuntaron directo a tres puntos sensibles: el software que cuenta los votos, esa cifra preliminar que todos ven en televisión la noche electoral, y la compra de votos que sigue siendo, según él, uno de los fraudes más extendidos en el país.
Lo primero que cuestionó fue el preconteo, eso que ustedes ven en la pantalla mientras cierran las mesas de votación. Petro fue claro: "La etapa de preconteo que verán ustedes el domingo, en primer lugar, no es legal en Colombia". Explicó que aunque los medios la presentan como "datos oficiales", en realidad es un ejercicio que realiza una empresa privada y no tiene ninguna validez jurídica. Según el mandatario, este servicio es innecesario y representa un derroche de dinero en los contratos electorales. Lo que sí cuenta es el escrutinio oficial, que hacen los jueces después.
El presidente insistió en la necesidad de una auditoría técnica completa al código fuente del sistema de conteo. "Una auditoría técnica del código fuente, y, por tanto, garantizar que no haya opacidad en los algoritmos con que se cuentan los votos", afirmó. Petro señaló que esto jamás se ha hecho en Colombia. "Son diez mil líneas de código, de algoritmos que un estudioso, una persona técnica debe reparar una por una para dictar en su auditoría técnica que no haya opacidad en los algoritmos. Eso no ha existido en Colombia nunca", dijo. Sin embargo, aclaró que ya no hay tiempo para realizarla antes del domingo.
También cuestionó duramente los costos. Petro aseguró que el gasto en contratos electorales se disparó "de ciento cincuenta y tres mil millones de pesos, que valían hacia el año 2013, a una cifra que hoy equivale a un millón y medio de millones de pesos". Además, informó que de 26 licitaciones realizadas desde 2007, "25 han sido dadas por la misma empresa", lo que a su parecer genera "serias dudas de la transparencia".
El eje más contundente de su intervención fue la orden directa contra la compra de votos. "He dado orden a la Policía Nacional de capturar cuánta persona se dedique a la compra de votos (…) capturar a todo comprador de votos en cualquier región de Colombia, de cualquiera de los partidos o campañas políticas que hay", anunció. Petro explicó que esta práctica afecta principalmente a ciudadanos en situación económica vulnerable que creen que "es normal, que así se hace la política". Ya reportó "catorce megahechos" de capturas por este delito, especialmente en Antioquia.
El presidente dejó claro que medirá el desempeño de los comandantes regionales con base en dos indicadores: cuánto bajan los homicidios y cuántas capturas se realizan por delitos contra el sufragio. Esta advertencia anticipada marca un ambiente de alta tensión política para los próximos días.
Fuente original: Portafolio - Economía