Petro nombra a Quintero en Supersalud en medio de ola de críticas por su gestión en Medellín

El presidente Gustavo Petro formalizó este viernes el nombramiento de Daniel Quintero como superintendente de Salud, decisión que ha generado una avalancha de cuestionamientos de políticos, gremios y sectores técnicos. Quintero asume un cargo crítico en una entidad que enfrenta varias EPS intervenidas y presiones financieras, apenas cuatro meses antes de que termine el actual gobierno. La designación ha fracturado incluso a sectores internos del gobierno, con críticas que van desde calificativos como "saqueo" e "infamia" hasta promesas de demandas legales.
Daniel Quintero, el polémico exalcalde de Medellín, ahora está al frente de la Superintendencia de Salud. El decreto que lo designa en el cargo fue firmado este viernes por el presidente Gustavo Petro y el ministro Guillermo Jaramillo, a pesar de una tempestad de críticas que no ha parado de crecer desde que se conoció la noticia hace varios días.
El nombramiento llega en un momento complicado. La Supersalud hereda una superintendencia con historial de inestabilidad en su dirección y bajo presión cada vez mayor. El sistema de salud colombiano enfrenta varios desafíos inmediatos: hay varias EPS intervenidas, señales claras de fatiga financiera y un escrutinio que se intensifica sobre su viabilidad. Todo esto mientras faltan apenas cuatro meses para que termine el gobierno actual.
Lo preocupante para muchos es que Quintero tendrá que tomar decisiones presupuestales delicadas. Para 2026, la Supersalud tiene asignados algo más de 562 mil millones de pesos. De ese dinero, 369 mil millones provienen de ingresos del año anterior y 193 mil millones serían la base. Además, ya en el primer trimestre la entidad recuperó 8 mil 500 millones de pesos a través de acuerdos de pago con 9 hospitales públicos y 33 IPS.
Las críticas vienen de múltiples frentes. El diputado de Antioquia Luis Peláez anunció que "Ya teníamos claro que iban a nombrar a Daniel Quintero superintendente. Sabemos también para qué lo hacen. Por esta razón empezamos a elaborar una demanda contra dicho nombramiento desde que inició el rumor. Ya tenemos el decreto, ahora ajustamos (estoy ya estudiando) y procedemos a interponerla. Deséenme éxitos y suerte". Incluso desde dentro del mismo gobierno hay voz de alerta. Carlos Carrillo, director de la UNGRD, fue contundente al calificar la designación como un "yerro enorme" y advirtió que Quintero es un "hampón que se robó a Medellín". Carrillo insistió en que "la lealtad al Presidente consiste en decirle la verdad" sobre el daño que este nombramiento le hace al proyecto del Pacto Histórico.
La congresista Jennifer Pedraza también se pronunció, cuestionando la falta de idoneidad técnica de Quintero y señalando que nombrar a un exalcalde imputado por corrupción en un cargo de vigilancia es una "afrenta a los pacientes" y un riesgo para la estabilidad del sistema en plena crisis. Desde la administración distrital, el alcalde Federico Gutiérrez fue aún más directo: "Pondrá de Supersalud a quien se robó a Medellín. Seguramente la tarea es terminar de robarse lo que queda del sistema de salud. Es vergonzoso; estas personas deberían estar en la cárcel, no en la vigilancia estatal".
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, también se sumó a las críticas, señalando que Quintero es el "quinto superintendente de este gobierno" y que se cumplirá el adagio de que "no hay quinto malo, sino peor". Rendón anticipó que Quintero usará el cargo para "ensañarse" contra las instituciones antioqueñas. En general, los cuestionamientos utilizan términos como "burla", "saqueo" e "infamia" para describir esta designación, dejando clara la profundidad del descontento que genera el nombramiento en sectores que incluyen desde la oposición hasta dirigentes políticos de la propia izquierda.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



