Petro confunde tecnología de navegación con energía cuántica y redes lo cuestiona

El presidente Gustavo Petro aseguró en redes que China tiene un tren con navegación cuántica, pero el ensayo se realizó en el Reino Unido. Además, mezcló el concepto de navegación con inexistentes "energías limpias cuánticas", lo que generó burlas en X. La tecnología real es un sistema de posicionamiento avanzado para trenes en lugares donde falla el GPS, nada que ver con generación de energía.
El presidente Gustavo Petro volvió a protagonizar un momento que encendió las redes sociales, pero esta vez los cuestionamientos no fueron sobre sus reformas ni sus discursos políticos, sino sobre un trino donde mezcló conceptos científicos de manera problemática.
En su mensaje, Petro escribió que "el primer tren del mundo con sistema de navegación cuántica sale a rodar ya en China". El detalle es que según la noticia original publicada por Infobae, el ensayo se realizó en el Reino Unido, específicamente en una línea principal entre Londres y Welwyn Garden City. No es un dato menor. Es trasladar completamente el escenario de un avance tecnológico real para acomodarlo a una narrativa que no corresponde.
Pero el error geográfico fue apenas el primer problema. Lo realmente complicado vino después, cuando Petro saltó desde la navegación cuántica, un sistema de sensores de alta precisión para ubicar trenes sin depender del GPS, hacia lo que llamó "energías limpias cuánticas". Aquí ya no hay espacio para interpretaciones: es una confusión entre conceptos que no tienen relación entre sí.
La tecnología en cuestión no genera energía de ningún tipo, no reemplaza fuentes energéticas y no produce electricidad. Se trata simplemente de una herramienta de posicionamiento avanzada, especialmente útil en túneles o zonas urbanas densas donde la señal satelital se bloquea. Es aplicación de la ingeniería al transporte, no una revolución energética. Convertir esto en una promesa de transformación económica global basada en "energía cuántica" es, en el mejor de los casos, una conexión imaginativa sin sustento.
Las llamadas "energías limpias cuánticas" no existen como categoría científica. No están siendo desarrolladas como alternativa a la energía solar o eólica y no aparecen en ninguna hoja de ruta tecnológica seria en el mundo. La física cuántica es clave en computación, criptografía y medición de alta precisión, pero hasta ahora no ha producido una forma viable de generar energía que compita con las renovables que ya conocemos.
La reacción en X fue inmediata. En minutos, el trino se llenó de comentarios burlones, memes y correcciones. Los usuarios se divirtieron señalando la confusión entre navegación y energía, mientras otros escribían con ironía frases como "Viva el tren cuántico que dejará el excelentísimo gobierno de nuestro líder mundial" o "No sabía que en China había una ciudad llamada Londres". Aunque algunos respondieron con explicaciones técnicas del error conceptual, la avalancha de humor terminó opacando esos intentos de pedagogía.
El caso ilustra cómo una noticia real puede convertirse en desinformación cuando pasa por un filtro de interpretación apresurada. Y cuando esa desinformación es amplificada desde la cuenta de un jefe de Estado, el alcance se multiplica. Refleja también una tendencia preocupante en redes sociales: los mensajes con imprecisiones alcanzan alta interacción sin contraste crítico, simplemente porque vienen de quien los emite.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



