Pensiones en riesgo: salario mínimo de 23% y nuevas restricciones amenazan rentabilidad futura

La agencia calificadora Fitch advierte que tres cambios simultáneos en las reglas del sistema pensional colombiano crean riesgos significativos. El aumento del 23% al salario mínimo, superior a la inflación, obliga a las aseguradoras a pagar pensiones más altas sin recursos suficientes. El Gobierno trasladó a las empresas aseguradoras una carga que antes compartía. Además, la propuesta de limitar inversiones internacionales de los fondos de pensiones reduciría los rendimientos futuros de los ahorradores. Las compañías tendrían que reforzar sus reservas entre 15% y 20% de su capital.
Fitch Ratings, una de las principales agencias que califican el riesgo de instituciones financieras, acaba de encender las alarmas sobre el sistema pensional colombiano. La agencia identificó tres cambios recientes en las políticas y reglas que generan riesgos importantes para las compañías aseguradoras y los fondos que administran tu pensión. Por ahora, Fitch no ha tomado medidas inmediatas contra estas empresas, pero anunció que las vigilará de cerca para ver cómo evolucionan.
El primer problema es matemático. El salario mínimo subió 23% a partir de enero de 2026, pero la inflación del año pasado fue solo del 5,1%. Esa brecha grande entre los dos números crea lo que los expertos llaman "deslizamiento". ¿Qué significa? Que las pensiones mínimas, que están amarradas al salario mínimo, suben mucho más rápido que los precios en la economía. Las aseguradoras deben pagar esas pensiones más altas, pero sus inversiones no crecen al mismo ritmo. Es como si tus gastos de manutención se duplicaran, pero tu sueldo no aumentara proporcionalmente. El Decreto 1485 de 2025 agravó la situación al cambiar cómo el Estado compensaba a las aseguradoras por esa brecha. Antes, el Gobierno asumía buena parte del costo; ahora las compañías cargaron con la mayor parte. El Gobierno aún no ha explicado qué impacto total tendrá esto en las pensiones y en las finanzas públicas.
Las aseguradoras tienen reservas de 66,3 billones de pesos para pagar rentas vitalicias, pero el 75% de esas obligaciones están atadas al salario mínimo, que depende de decisiones políticas anuales y no de números objetivos. Eso concentra el riesgo en un solo indicador. Para enfrentar esta presión, las aseguradoras tendrán que reforzar sus fondos de contingencia entre 15% y 20% de su capital. Eso reduce sus ganancias y puede generar pérdidas en este año y el próximo. Fitch subraya que la mayoría de las aseguradoras mantiene suficiente capital para absorber estos golpes, pero la situación es delicada. Si algunas aseguradoras deciden abandonar el negocio o reducen fuertemente su participación, el Estado tendría que garantizar el 100% de las pensiones como último recurso, lo que presionaría el presupuesto nacional.
El segundo riesgo viene del otro lado. El Gobierno propuso limitar la inversión internacional de los fondos de pensiones del 49% actual al 30%, con transiciones graduales en los años siguientes. Suena como proteger lo local, pero Fitch advierte que es un error que afecta tu bolsillo en el largo plazo. Los portafolios diversificados que invierten en el mundo entregan un promedio de 8,5% de rentabilidad anual con un riesgo bajo de 1,7%. En cambio, carteras que invierten solo en Colombia alcanzan apenas 3,8% de rentabilidad, pero con el doble de riesgo. Limitar la inversión extranjera obligaría a los fondos a poner más dinero en deuda pública colombiana, los famosos TES, que ya representan el 35% de sus inversiones. Eso concentra todo el riesgo en un solo acreedor: el Estado colombiano.
Traducido a tu realidad: si los fondos no pueden diversificar a nivel mundial y obtienen menores rendimientos, tu pensión futura será más pequeña. Además, el Gobierno terminaría pidiendo más dinero prestado a los fondos pensionales, lo que agudiza la interdependencia entre el Estado como deudor y las compañías aseguradoras como acreedores. Es un círculo vicioso que reduce márgenes de maniobra para todos. Fitch continuará monitoreando cómo evolucionan estos cambios en el sistema pensional, especialmente la salud financiera de las aseguradoras y su capacidad para pagar pensiones.
Fuente original: El Colombiano - Negocios