Penagos defiende a capa y espada que no entregará el código fuente electoral

El registrador nacional Hernán Penagos rechazó categóricamente entregar el código fuente de los sistemas electorales, comparándolo con dar las llaves de una bóveda del Banco de la República. En una entrevista con EL COLOMBIANO, aseguró que la Registraduría ha dado todas las garantías de transparencia: auditorías internacionales, publicación inmediata de actas y verificación controlada del software. También enfatizó que Colombia sufre constantemente ataques cibernéticos y que entregar esa información representa un riesgo grave para la democracia.
El registrador nacional Hernán Penagos se enfrenta a una tarea complicada: mantener la confianza en las elecciones mientras el presidente Gustavo Petro cuestiona el sistema electoral que él mismo ha usado para ganar. En conversación con EL COLOMBIANO, Penagos abordó temas que tienen al país dividido, especialmente la exigencia del mandatario por acceder al código fuente de los sistemas de conteo.
Para comenzar, Penagos mandó un mensaje de tranquilidad a los colombianos. "La Registraduría está muy preparada desde lo operativo para el proceso electoral, las elecciones de marzo, donde se eligió al Congreso y que fueron llevadas a cabo de manera eficiente y juiciosa, nos dan una herramienta para decirle a la ciudadanía que tenga absoluta tranquilidad de este proceso electoral y que confíe en la entidad", afirmó. El registrador destacó que miles de funcionarios han trabajado durante años para garantizar que todo salga bien y pidió a los ciudadanos que vayan a votar, que se informen adecuadamente y rechacen la desinformación que genera sospechas sobre el proceso.
Respecto a las elecciones de marzo que eligieron Congreso, el registrador señaló cinco elementos clave que demostraron la solidez del proceso. Primero, auditorías internacionales que verificaron los softwares. Segundo, la publicación inmediata de actas electorales desde todas las 126.000 mesas de votación. Tercero, un preconteo con acierto del 99,8 por ciento. Cuarto, observadores internacionales de la Unión Europea, OEA y otros organismos que respaldaron la eficiencia. Y quinto, sistemas biométricos que evitaron suplantación de identidades.
El punto más álgido de la entrevista fue el tema del código fuente, ese conjunto de instrucciones de programación que el presidente Petro ha exigido ver. Penagos explicó que ese código es "como la receta, las líneas de programación la arquitectura de los diferentes softwares que maneja la Registraduría". El registrador enfatizó que está siendo verificado constantemente en salas de auditoría a las que tienen acceso los partidos políticos, las autoridades y observadores internacionales. Además, el código será congelado antes de las elecciones en presencia de los partidos para garantizar que no cambie.
Cuando se le preguntó por la diferencia entre verificar el código y entregarlo, Penagos fue tajante: "Entregar el código fuente es entregar la clave de la bóveda del Banco de la República, los planos del Capitolio Nacional con todas las entradas para el día en que se va a posesionar el Congreso". Comparó la situación con entregarle a alguien la fórmula de una caja fuerte o dejar la puerta de la casa abierta cuando uno se va. El registrador recordó que Colombia sufre constantemente ataques cibernéticos: en marzo pasado, más de treinta páginas de la Registraduría fueron suplantadas y hubo más de tres millones de intentos de ataque para alterar la infraestructura o los resultados.
Penagos aclaró un punto importante: el software de consolidación no puede alterar resultados porque en Colombia el voto es completamente manual. Los votos se depositan a mano, las actas se diligencian a mano y las firman todos los jurados. Lo que hace el software es recibir la información de cada municipio y mostrarla con rapidez, pero no puede cambiar nada. Las actas se publican el mismo día de las elecciones y cualquiera puede compararlas con los datos que divulga la Registraduría.
En cuanto a la transparencia electoral, Penagos subrayó que más de dos millones de personas participan en el proceso: 860.000 jurados de votación, un millón de testigos de los partidos, 9.300 jueces que declaran los resultados en cada municipio, además de autoridades, personeros, observadores internacionales y representantes de la Contraloría y Defensoría. Para estas elecciones, se autorizó que todos puedan tomar fotografías de las actas sin necesidad de esperar a su digitalización.
Sobre las zonas de alto riesgo donde grupos armados podrían ejercer presión sobre los votantes, Penagos reconoció que la Registraduría no tiene capacidad militar para intervenir. El registrador garantizó, sin embargo, que el voto es absolutamente secreto y que "nadie puede ir a evidenciar cómo vota un ciudadano en Colombia". Pidió a quienes sientan coerción que denuncien, incluso de forma anónima, y recordó que no se permite la entrada de celulares a los cubículos de votación para proteger el secreto del voto.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
