Patrulla Púrpura y Asamblea de Córdoba se unen para proteger a mujeres víctimas de violencia

En Montería se realizó una jornada especial durante el mes de las madres donde la Patrulla Púrpura de la Policía Nacional y la Asamblea Departamental de Córdoba trabajaron juntas por la protección de mujeres en situación de violencia. El evento incluyó una misa reflexiva y la entrega de herramientas para que las víctimas reconozcan señales de abuso y accedan a rutas de denuncia. La iniciativa buscó fortalecer redes de apoyo institucional y familiar en la región.
Montería vivió una jornada dedicada a quienes más lo necesitan: las mujeres que enfrentan violencia basada en género. La iniciativa fue impulsada por la Patrulla Púrpura de la Policía Nacional en conjunto con la Asamblea Departamental de Córdoba, aprovechando el mes de las madres para reflexionar sobre una realidad que golpea a muchas familias cordobesas.
El encuentro, coordinado por el Grupo de Policía Comunitaria, incluyó una misa con un carácter simbólico y profundo, honrando a todas las madres que han padecido la violencia de género. Pero la jornada fue más allá de lo espiritual: se convirtió en un espacio concreto para sensibilizar a la comunidad y generar un compromiso genuino con el cambio.
Durante las actividades, quedó clara una verdad que las autoridades han reiterado: la prevención es el arma más efectiva contra la violencia hacia las mujeres. Solo cuando instituciones como la Policía, la Asamblea y las propias comunidades trabajan de la mano es posible llegar a quienes más vulnerables se sienten y necesitan orientación.
Lo más importante de esta iniciativa fue que no quedó solo en palabras. Las participantes recibieron herramientas prácticas de orientación psicosocial y aprendieron cuáles son las rutas de atención disponibles para denunciar y recibir apoyo. Se les enseñó a reconocer señales de alerta que muchas veces pasan desapercibidas, y a entender que tienen derechos que deben defender sin miedo.
Con acciones como estas, Córdoba va construyendo una red de protección donde instituciones y familias trabajan juntas. El mensaje es claro: la seguridad y protección de las mujeres no es solo responsabilidad de la Policía, sino de toda la sociedad.
Fuente original: Chicanoticias


