Paloma Valencia se impone en la Gran Consulta y se perfila como su arma para enfrentar a Cepeda y De la Espriella

La senadora del Centro Democrático Paloma Valencia ganó de manera abrumadora la Gran Consulta con más de 3,2 millones de votos, consolidándose como la candidata más fuerte de la centroderecha para la primera vuelta del 31 de mayo. Su victoria fue más contundente que esperaban incluso los suyos, superando las consultas presidenciales anteriores del uribismo. En las otras consultas ganaron Claudia López (centro) y Roy Barreras (centroizquierda), pero con participaciones muy inferiores, dejando a Valencia como favorita en la carrera presidencial.
La carrera hacia la Casa de Nariño entró en su fase definitiva después de las consultas interpartidistas, y los números hablan solos: Paloma Valencia ganó con una ventaja tan amplia que prácticamente cerró la puerta a sus competidores dentro de su propio sector político. Con más de 6,8 millones de colombianos participando en las tres consultas simultáneas, la senadora caucana no solo se llevó la victoria en la Gran Consulta, sino que el Centro Democrático acumuló el 82 por ciento de toda la votación de la jornada. Aunque los candidatos más mencionados en las encuestas, Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, decidieron no participar en este ejercicio, los resultados dejan claro que Valencia tiene el respaldo de millones de colombianos para competir en la primera vuelta del próximo 31 de mayo.
Lo sorprendente fue la magnitud de su triunfo. Los números superaron incluso las expectativas más optimistas de su campaña: más de 5 millones de votos en la Gran Consulta, superando ampliamente la consulta de 2022 que llevó a Federico Gutiérrez a ser el candidato de la centroderecha en esa época. Incluso sacó más apoyos que los que obtuvo el Pacto Histórico en su consulta de 2022, la que catapultó a Gustavo Petro a la Presidencia. Esos números le dan a Valencia una base sólida para enfrentar lo que viene, aunque quedó 265.000 votos por debajo de la consulta de 2018 que ganó Iván Duque, quien después sí llegó a la presidencia.
Su llegada a la carrera fue un proceso que generó sorpresas incluso dentro del Centro Democrático. A diferencia de lo que todos esperaban, María Fernanda Cabal era la favorita en la encuesta interna del partido a finales del año pasado, pero Valencia terminó llevándose la victoria de manera contundente, lo que hizo que Cabal cuestionara la transparencia del proceso. El partido cerró filas alrededor de Valencia, insistiendo en que todo fue "absolutamente transparente". Los analistas creen que Valencia tiene más capacidad que Cabal para atraer votos del centro político, un territorio crucial para ganar en una posible segunda vuelta.
Durante su campaña, Valencia contó con el respaldo de Álvaro Uribe Vélez, quien la acompañó en varias regiones del país y subió con ella a la tarima en múltiples ocasiones. El exmandatario antioqueño era candidato al Senado por el Centro Democrático, así que la estrategia fue simple: "votar por Uribe, los de Uribe y la de Uribe". Sin embargo, Valencia también tiene que lidiar con una incógnita incómoda: Uribe alguna vez dijo que si De la Espriella llegaba a segunda vuelta en su lugar, lo apoyaría a él. De la Espriella, por su parte, felicitó públicamente a Valencia tras los resultados y aseguró que "seré el primero en cargarle el maletín para vencer a Cepeda o a cualquiera a quien Petro pretenda atornillar al poder".
En su discurso de victoria, Valencia prometió que "no vamos a dejar ni un solo colombiano ni una colombiana ni un adulto mayor ni un niño ni una niña en nuestro en giro en marcha hacia una nación justa. Todos serán tenidos en cuenta, todos serán abrazados y queridos, todos serán parte de nuestro proyecto de transformación de la Colombia que viene". La senadora, que es nieta del expresidente Guillermo León Valencia y lleva tres periodos como congresista, viene de una familia con larga tradición política. Estudió derecho y filosofía en la Universidad de los Andes, donde su tío Mario Laserna fue uno de los fundadores, y tiene además una maestría en Escritura Creativa de la Universidad de Nueva York. Aunque es su primer intento por la presidencia, estuvo como precandidata en 2018 pero cedió su espacio para apoyar a Iván Duque.
En el lado del centro, Claudia López ganó la Consulta de las Soluciones con poco más de 570.000 votos, pero en una competencia que resultó bastante solitaria frente al abogado Leonardo Huerta, quien apenas llegó a 43.000 apoyos. La participación fue notoriamente menor a la de Valencia: su consulta reunió poco más de 613.000 votos en total, más de 5 millones menos que la del uribismo. López, exalcaldesa de Bogotá y primera mujer en gobernar la capital, prometió ganarle "al uribismo en primera vuelta", pero la aritmética de los números sugiere que el camino será mucho más complicado.
Roy Barreras resultó ganador de la consulta Frente por la Vida con apenas 254.000 votos, una cifra tan modesta que prácticamente representa una victoria pírrica. El exsenador y exembajador en Reino Unido aprovechó para criticar duramente a Gustavo Petro por pedir al país que no participara en las consultas, diciendo que esto fue un "error estratégico" que "dejó las canchas libres a la derecha". Sin embargo, la realidad que los números reflejan es que casi nadie del progresismo fue a votar: apenas 590.000 colombianos en total participaron en esa consulta, la menos concurrida de todas. Barreras cree que el futuro electoral será más complejo para su sector, con una derecha que "parece suave, que parece moderada, pero que va a intentar atraer al centro".
Fuente original: El Colombiano - Colombia



