Padre de 'Baby Demoni' asegura tener pruebas de que su hija fue asesinada, no suicidio

Cuatro meses después de la muerte de la influencer María Alejandra Esquin, conocida como 'Baby Demoni', su padre Manuel Ariza afirma tener elementos que descartarían un suicidio. En una entrevista reciente, señaló detalles como el estado del tubo del baño donde ocurrió el incidente, golpes en el cuerpo de su hija y la desaparición de dinero en efectivo. La investigación de la Fiscalía continúa sin resultados públicos conocidos.
Cuatro meses han pasado desde que la influencer y empresaria María Alejandra Esquin, conocida en redes como 'Baby Demoni', muriera el 15 de octubre de 2025 en un hospital privado de Bogotá. La joven de 24 años, madre de una niña, vivía con su pareja, el creador de contenido Miguel Ángel López conocido como 'Samor one'. Desde entonces, el caso ha estado envuelto en versiones conflictivas y declaraciones públicas de sus allegados.
En una entrevista reciente con el pódcast Más allá del silencio, el padre de la influencer rompió el silencio con nuevas acusaciones. Manuel Ariza sostuvo que "Tengo pruebas de que mi hija no se suicidó. Tengo la plena seguridad de eso, de que a mi hija la mataron. No le puedo decir mucho". También enfatizó: "La verdad es que tengo evidencias, pero no puedo ir más allá". Aunque no reveló detalles específicos, aseguró que pronto serán reveladas las pruebas en su poder.
El padre relató que la última vez que vio con vida a María Alejandra fue el 8 de octubre. Ese día visitó el apartamento para hacer "arreglos" y ella le pidió que reparara el tubo del baño que estaba flojo. Ariza advirtió que la estructura no era segura: "Cuando yo ingresé ahí a mirar el tubo del baño a mí me tocaba agacharme… Y pues donde uno no más llegara a hacerle una fisura al tubo, se cae". Según su testimonio, también notó que su hija tenía 15 millones de pesos en efectivo en el apartamento, cantidad que desapareció después de su muerte.
El día anterior al incidente, el 13 de octubre, Ariza habló por teléfono con su hija. "Ella se sentía bien", aseguró. Le informó que había pasado por una cirugía días atrás, por lo que tenía limitaciones físicas para moverse. Quedaron en verse al día siguiente, pero la llamada que recibió el 14 de octubre cambió todo. Su otra hija, Laura Valentina, le informó del presunto incidente que dejó a María Alejandra gravemente herida.
Al llegar al hospital, el padre observó detalles que alimentaron sus dudas. Describió que la pareja de su hija, Miguel, "lo primero que hizo fue decirme que le pegara. Por tres veces me lo repitió". También relató que el joven mencionó haber grabado dos videos en los que aparecía el tubo y una sábana. Laura Valentina, presente en la clínica, describió lo que vio al acercarse al cuerpo de su hermana: "Tenía un chichón en la cabeza, estaba muy despelucada(…) Tenía varios hematomas morados en el cuerpo" y "a ella le faltaba una uña pequeña".
Manuel Ariza enfatizó que el cuello de su hija no presentaba marcas consistentes con una cuerda. Según su observación, había "dos marcas aquí… Y no eran golpes, eran dos dedos, como si lo hubieran cogido". El padre también mencionó daños en el apartamento que presenció cuando la Sijín visitó el lugar: un televisor roto. "A mi hija la golpearon con el televisor, la estrellaron porque cuando fuimos al hospital ella tenía un chichón al lado izquierdo", aseguró.
Respecto al avance de la investigación, Ariza expresó frustración. Según su relato, la Fiscalía General de la Nación le indicó "que toca esperar. He ido y que están recopilando pruebas, evidencia, que están mirando videos, pero no me han dicho nada. Entonces estoy a la espera de ver resultados por parte de la Fiscalía y de los entes judiciales". Mientras continúa el proceso, el padre mantiene su convicción: "Tengo pruebas de que mi hija no se suicidó. Tengo la plena seguridad de eso, de que a mi hija la mataron".
Fuente original: El Tiempo - Bogotá

