Estudiantes de Riohacha llevan proyectos de investigación a escenarios internacionales

El Instituto Educativo María Montessori de Riohacha fue anfitrión de un encuentro nacional de semilleros de investigación donde sus estudiantes presentaron proyectos con impacto ambiental y social. Destacan iniciativas con productos tradicionales guajiros como la iguaraya y el cebo de chivo, y un proyecto de bioplástico biodegradable que llevará a dos estudiantes a competir en Brasil. La institución ha consolidado un proceso formativo que cultiva el espíritu investigativo desde preescolar hasta undécimo grado.
En Riohacha se reunieron jóvenes investigadores de toda Colombia para compartir experiencias y proyectos. El Instituto Educativo María Montessori sirvió como sede del programa de movilidad académica nacional de la Red Colombiana de Semilleros de Investigación, RedColsi, Nodo Guajira. Durante la jornada, estudiantes de la institución presentaron ante delegaciones nacionales sus investigaciones desarrolladas en diferentes áreas del conocimiento, todas ellas pensadas con un propósito claro: generar impacto ambiental, social, científico y comunitario en La Guajira.
Lo interesante de lo que está pasando en este colegio es que la investigación no es solo un ejercicio académico aislado en el aula. Según explica el docente Alex López, quien lidera el área de investigación, la institución viene consolidando un proceso formativo que despierta en los estudiantes el interés por investigar desde edades tempranas. Aunque la cátedra formal de investigación se desarrolla de sexto a undécimo grado, ese espíritu de indagación se cultiva desde preescolar y primaria, preparando a los jóvenes para pensar críticamente sobre su entorno.
Los proyectos que presentaron tienen raíces profundas en la realidad guajira. Uno de ellos trabaja con la iguaraya, ese fruto tradicional de la región, para transformarlo en productos alimenticios con valor agregado, como un yogur hecho con endulzante natural. Lo que hace especial este proyecto es que ha permitido conexiones reales con comunidades wayuu, especialmente en Manaure. Los estudiantes no solo recolectan el fruto, sino que han organizado jornadas de atención con profesionales en nutrición y fonoaudiología, aportando directamente al bienestar de las familias vinculadas.
Otro proyecto rescata el conocimiento ancestral del cebo de chivo, que tradicionalmente las mujeres wayuu usan para proteger su piel del sol. A partir de ese saber tradicional, los estudiantes desarrollaron una propuesta para elaborar productos derivados, actualmente en etapa investigativa y en proceso de protección de propiedad intelectual.
Pero quizá el proyecto que está dando más repercusión internacional es el bioplástico biodegradable a base de cáscara y hoja de plátano. Dos estudiantes de grado décimo, Andrés David Ávila Rodríguez y Luis José Benítez, lideraron esta iniciativa ambiental que busca ofrecer una alternativa al plástico convencional. Con el almidón de la cáscara de plátano han elaborado bolsas, platos, portavasos, vasos y materas, demostrando su resistencia, flexibilidad y capacidad de degradación. El proyecto superó etapas regionales y nacionales en San Juan del Cesar y Bogotá, lo que les permitió obtener aval para representar a la institución y a La Guajira en Brasil, donde participarán en un evento internacional en 2026.
Fadileynis Cantillo, vicedirectora del Nodo Guajira de RedColsi, explicó que esta actividad hace parte de un programa de movilidad académica que se desarrolla hasta el 6 de junio. El objetivo es que la investigación pase de ser un ejercicio teórico a convertirse en acción. La estrategia promueve experiencias culturales, turísticas y académicas que llevan los proyectos más allá del aula, articulando colegios y universidades para que los estudiantes representen a sus instituciones, al departamento y al país.
Para el Instituto Educativo María Montessori, estos espacios representan una apuesta clara por una educación que forma pensamiento crítico y creatividad. Los estudiantes salen mejor preparados para la educación superior, muchos se vinculan luego a semilleros universitarios y fortalecen sus hojas de vida académicas. De esta manera, Riohacha se posiciona como un lugar donde los jóvenes no solo aprenden, sino que observan su realidad, plantean soluciones y representan a su departamento en escenarios de alto nivel.
Fuente original: La Guajira Hoy


