Oro y plata repuntan con esperanza de paz en Oriente Medio y dólar débil
El oro superó los 4.700 dólares la onza con una subida de 3,3%, mientras la plata creció 6,3%, la mejor jornada en un mes. El optimismo viene de señales de que Estados Unidos e Irán estarían cerca de un acuerdo para frenar la guerra en Oriente Medio. La debilidad del dólar abarata estos metales para compradores en otras monedas, lo que impulsa la demanda.
Los metales preciosos vivieron su mejor día en aproximadamente un mes. El oro escaló hasta los 4.700 dólares por onza con una ganancia de 3,3%, mientras que la plata saltó aún más: creció 6,3%. Detrás de este movimiento hay dos fuerzas trabajando a favor: la esperanza de que Estados Unidos e Irán cierren un acuerdo para detener el conflicto en Oriente Medio, y un dólar que se debilita en los mercados internacionales.
Cuando se habla de acercamientos diplomáticos en una región turbia, los inversionistas respiran tranquilos. Según reportes de Axios, Washington y Teherán estarían elaborando un memorando de una sola página que serviría como marco para conversaciones nucleares más profundas. El presidente Donald Trump anunció en redes sociales "grandes avances" con Irán e incluso suspendió operaciones en el estrecho de Ormuz para no entorpecer las negociaciones. Tanto el secretario de Defensa, Pete Hegseth, como el de Estado, Marco Rubio, confirmaron que existe una tregua en vigencia desde hace menos de un mes, y que ahora el enfoque es proteger el transporte marítimo. Por su lado, el canciller iraniano Abbas Araghchi dijo que las conversaciones van "avanzando".
Aquí viene lo importante para entender por qué suben el oro y la plata: cuando la guerra amenaza, los precios del petróleo se disparan, lo que presiona al banco central estadounidense a mantener tasas de interés altas. El oro, que no genera intereses ni dividendos, se vuelve poco atractivo cuando los bonos del Tesoro pagan bien. Pero si hay paz, bajan las presiones inflacionarias, y entonces los bancos centrales pueden pensar en bajar las tasas. Eso anima a los compradores a buscar oro como refugio. Además, cuando el dólar pierde valor, el oro se abarata para quien compra en otras monedas, lo que acelera la demanda.
De todos modos, el oro aún está debajo donde estaba. Ha caído aproximadamente 11% desde que estalló el conflicto en Oriente Medio, precisamente porque los precios altos de la energía han hecho que los bancos centrales mantengan tasas de interés elevadas. Nicky Shiels, analista de metales de la firma MKS PAMP SA, advierte que para que el oro suba más, se necesita que inversores institucionales grandes muevan dinero hacia estos activos y compensen la debilidad que dejan los patrones estacionales del mercado.
La plata, más volátil que el oro, también repuntó fuerte en esta jornada: llegó a 77,33 dólares la onza. El platino y el paladio también ganaron terreno.
Fuente original: La República - Finanzas