Oro intenta recuperarse pero sigue en racha bajista por tensión con Irán y alza de tasas
El oro rebotó el viernes aprovechando que algunos inversores lo compraron barato, pero lleva cuatro semanas cayendo. La razón es que la tensión entre Estados Unidos e Irán sube los precios del petróleo, lo que genera miedo a la inflación y presiona hacia tasas de interés más altas. Las tasas altas castigan al oro porque no produce intereses, a diferencia de otros ahorros.
En los mercados internacionales, el oro tuvo un respiro el viernes después de caídas brutales durante toda la semana. El metal alcanzó los cuatro mil 425 dólares por onza, ganando 1,1% en el día. Pero no se engañe: esta pequeña recuperación apenas compensa una semana horrible. Desde el lunes, el oro ha perdido 1,4% de su valor, rozando hace pocos días mínimos de cuatro meses.
Lo que sucede es que algunos inversores, viendo el precio deprimido, decidieron comprar pensando que estaba barato. Es el viejo truco de Wall Street: cuando todos venden asustados, algunos agachados recogen lo que cae. "Las necesidades iniciales de liquidez, motivadas por una reacción instintiva, se han satisfecho, y ahora el oro puede rendir", explicó Nitesh Shah, estratega de materias primas de WisdomTree.
Pero el suelo bajo el oro sigue siendo inestable. La tensión entre Estados Unidos e Irán es el culpable. El petróleo Brent subió hasta casi cien diez dólares el barril esta semana. Aunque el presidente Donald Trump prolongó diez días una tregua en los ataques contra infraestructuras energéticas iraníes, sigue habiendo miles de soldados estadounidenses en Oriente Medio. La incertidumbre es enorme: Trump ni siquiera descarta usar tropas terrestres para controlar los campos petroleros estratégicos de Irán.
Cuando el petróleo sube, los precios de casi todo suben también. Eso genera miedo a la inflación. Normalmente, el oro sería el héroe en este escenario, porque la gente lo usa para proteger sus ahorros cuando el dinero pierde valor. El problema es que hay un enemigo más poderoso: las tasas de interés. Si los bancos suben las tasas, el dinero en cuentas de ahorros o bonos empieza a rendir. El oro, en cambio, no produce ningún interés. Es puro peso muerto financieramente hablando.
Y eso es exactamente lo que el mercado espera que suceda. Los operadores descartan completamente que las tasas de Estados Unidos bajen en 2026 y calculan una probabilidad de cuarenta por ciento de que suban antes de fin de año. Hace poco, el mercado esperaba dos rebajas de tasas. Ese giro de ciento ochenta grados explica por qué el oro está en caída libre. "El oro está intentando repuntar tras la reciente ola de ventas, pero está claro que seguiremos en un territorio volátil hasta que haya más claridad sobre la situación entre Estados Unidos e Irán", advirtió Carlo Alberto de Casa, analista de Swissquote.
Para el bolsillo del colombiano, esto importa porque muchos ahorros están vinculados a estos precios internacionales. Si el oro cae, también caen los fondos de inversión que apuntan a metales preciosos. Además, la inflación global termina afectando la inflación doméstica.
Fuente original: La República - Finanzas