Oriente Medio: un mes de guerra que amenaza con hambruna global y riesgo nuclear

Un conflicto que comenzó a finales de febrero se expande con consecuencias devastadoras en tres frentes: miles de civiles muertos, especialmente en Irán y Líbano, más de un millón de personas desplazadas, y el cierre del Estrecho de Ormuz que amenaza el suministro mundial de petróleo y alimentos. A esto se suma un nuevo riesgo: los ataques contra instalaciones nucleares en la región han llevado la amenaza atómica de lo teórico a lo concreto, según advirtieron organismos internacionales.
Casi treinta días después de que escalara la violencia en Oriente Medio, el balance humanitario se torna cada vez más sombrío. En Irán han muerto al menos 1200 personas con miles más heridas, mientras que Líbano llora la pérdida de más de 1000 civiles y registra 2584 lesionados desde principios de marzo. Lo más preocupante está en las cifras de desplazamiento: Líbano tiene más de un millón de personas que huyeron de sus hogares, mientras que Irán alcanza los 3,2 millones de desplazados. El director ejecutivo adjunto de UNICEF, Ted Chaiban, graficó la tragedia de manera cruda: la escalada ha matado o herido al equivalente a "un aula de niños cada día". La infancia paga así el precio más alto de esta guerra.
La violencia no solo se ensaña con la población civil. En Líbano han muerto 31 trabajadores sanitarios, además de un trabajador humanitario y un periodista que ejercían su labor en medio del conflicto. En Gaza, aunque hay un alto el fuego vigente, la UNRWA advierte que los bombardeos y restricciones persisten, dejando cientos de personas con discapacidades permanentes y una población atrapada sin acceso a hospitales ni servicios básicos.
La repercusión económica ya golpea con fuerza a nivel mundial. El Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una cuarta parte del petróleo mundial que se transporta por mar, además de grandes volúmenes de gas natural licuado y fertilizantes, se ha convertido en zona crítica. Los ataques a barcos comerciales y el bloqueo efectivo están amenazando cadenas de suministro globales. El director ejecutivo de UNOPS, Jorge Moreira da Silva, fue contundente al señalar que "los países en desarrollo de Asia y África serán los más afectados" y alertó que "a lo largo del año, es probable que el número de personas que padecen hambre en todo el mundo aumente en decenas de millones". Los países más vulnerables, como Sudán, Somalia y Yemen, enfrentan una crisis de seguridad alimentaria sin precedentes.
Pero la amenaza va más allá de la economía. Lo que antes era una preocupación teórica se convirtió en riesgo concreto cuando se reportaron ataques contra instalaciones nucleares. El complejo de enriquecimiento de Natanz en Irán y la ciudad israelí de Dimona, donde funciona una planta nuclear, fueron objetivo de ataques. El jefe de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la guerra había alcanzado "una etapa peligrosa" tras estos incidentes. Aunque la Agencia Internacional de Energía Atómica investiga los ataques y hasta ahora no ha detectado niveles anormales de radiación, la amenaza sigue latente.
Tedros fue claro en su diagnóstico: "Los ataques contra instalaciones nucleares crean una amenaza creciente para la salud pública y la seguridad ambiental". La OMS ya está preparándose para lo peor, proporcionando capacitación en respuesta ante incidentes nucleares a su personal y al de las Naciones Unidas en 13 países. El funcionario hizo un llamamiento urgente a las partes en conflicto para ejercer "la máxima moderación militar" y evitar acciones que desaten incidentes nucleares.
Desde el lado diplomático, hay coincidencia: no hay solución militar posible. Moreira da Silva subrayó que "la única salida a esta violencia es una solución diplomática y pacífica". Con décadas de conflictos, estancamiento económico y crisis humanitarias acumuladas, la región necesita paz. "Las personas vulnerables en Oriente Medio y más allá han sufrido suficiente", concluyó el director de UNOPS. La pregunta que flota en el aire es si esa paz llegará antes de que los riesgos se materialicen.
Fuente original: ONU - Oriente medio



