Oriente Medio en crisis: un millón de desplazados en Líbano mientras Irán sufre colapso de servicios

La escalada entre Hezbollah e Israel ha provocado que más del 20 por ciento de la población libanesa, más de un millón de personas, abandone sus hogares en apenas tres semanas. En Irán, la destrucción de infraestructuras y los cortes de servicios básicos agravaron la emergencia humanitaria. Pese a los desafíos, los envíos de ayuda desde Dubái comienzan a normalizarse tras las interrupciones iniciales.
La región de Oriente Medio enfrenta una de sus peores crisis humanitarias en años. El conflicto entre el grupo Hezbollah y Israel ha generado un desplazamiento sin precedentes en Líbano, donde casi una cuarta parte de la población ha tenido que abandonar sus casas en tan solo tres semanas. Las cifras son alarmantes: agencias de la ONU reportan que aproximadamente 19 mil niños huyen cada día de sus hogares, muchos de ellos desplazados múltiples veces en cuestión de días conforme avanzan las órdenes de evacuación.
Marcoluigi Corsi, representante de UNICEF en Líbano desde Beirut, ilustró la magnitud del éxodo con una comparación impactante: "Para dimensionar la magnitud, equivale a cientos de autobuses escolares llenos de niños que huyen para salvar sus vidas cada 24 horas". Las familias se refugian donde pueden, en edificios incompletos o vehículos, espacios informales y peligrosos donde escasean condiciones mínimas de seguridad. El costo emocional es devastador. Más de 120 niños han muerto y casi 400 han resultado heridos, mientras enfrentan lo que Corsi describe como un "ciclo incesante de bombardeos y desplazamientos" que genera traumas profundos.
La infraestructura libanesa ha sufrido daños catastróficos. El ejército israelí ha destruido puentes clave en el sur del país, aislando a más de 150 mil personas e impidiendo que lleguen suministros humanitarios esenciales. Karolina Lindholm Billing, representante de ACNUR en Líbano, advirtió que "no hay espacios seguros a los que acudir, ni siquiera en Beirut", tras ataques recientes en la capital que dieron poco aviso previo. Aunque se realizaron más de 15 operaciones humanitarias entre principios y finales de marzo, varios convoyes no recibieron autorización para avanzar por razones de seguridad.
En Irán, la situación se agrava con el colapso de servicios básicos. Teherán, una ciudad de nueve millones de habitantes, "parece completamente desierta" según alertó la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. El país enfrenta cortes de agua y electricidad en ciudades del sur, además de un apagón nacional de internet desde finales de febrero. Los trabajadores humanitarios sufren no solo por el caos, sino por pérdidas personales devastadoras. Maria Martinez, jefa de la delegación de la FICR en Irán, relató que "un socorrista descubrió los cuerpos de su propia familia bajo los escombros. En Qom, otro rescatista encontró a su tía y a su tío junto a un niño pequeño".
La infraestructura sanitaria iraniana está destruida. 17 centros de la Media Luna Roja han sido alcanzados y casi 100 ambulancias han sido dañadas o destruidas. Según la Organización Mundial de la Salud, se han registrado 21 ataques contra profesionales de la salud y centros médicos desde el inicio del conflicto, lo que paraliza la capacidad de respuesta médica en una crisis humanitaria.
Hay un rayo de esperanza en medio de la crisis. La OMS reportó que los envíos de ayuda humanitaria desde Dubái, uno de sus principales hubs logísticos en la región, están "volviendo a la normalidad" tras las interrupciones causadas por los ataques. Robert Blanchard, jefe del equipo de operaciones de emergencia de la OMS, explicó que "las dos primeras semanas de la crisis nos retrasaron mucho, pero ahora recibimos reservas para vuelos de carga comerciales y podemos reanudar el envío de suministros como antes". Las aerolíneas del Golfo han recuperado entre el 50 y el 60 por ciento de su capacidad operativa, y se esperan más vuelos chárter para acelerar la distribución de medicamentos vitales hacia la región.
Fuente original: ONU - Oriente medio



