Organización Marítima Internacional urgió a detener los ataques en el Golfo Pérsico que atrapan a 20.000 marineros

La Organización Marítima Internacional convocó una sesión extraordinaria para exigir el fin de los enfrentamientos entre Irán, Estados Unidos e Israel que han dejado al menos siete marineros muertos. El conflicto ha bloqueado el Estrecho de Ormuz, una ruta vital para el comercio mundial, donde permanecen atrapados miles de tripulantes en barcos comerciales. La agencia internacional pidió a las navieras que eviten la zona y advirtió que convertir a marineros civiles en víctimas de tensiones geopolíticas es inaceptable.
En una sesión de emergencia celebrada en Londres, el secretario general de la Organización Marítima Internacional lanzó un llamado desesperado para que termine el conflicto en el Golfo Pérsico. Arsenio Domínguez se dirigió a los delegados reunidos para pedir el cese inmediato de las hostilidades entre Estados Unidos, Israel y los países del Golfo por un lado, e Irán por el otro, una guerra que comenzó el 28 de febrero cuando Israel y Estados Unidos iniciaron bombardeos contra territorio iraní.
Lo que hace particularmente grave esta situación es que los enfrentamientos están ocurriendo en rutas marítimas vitales. Aproximadamente 20.000 marineros permanecen atrapados en buques mercantes dentro de la zona de conflicto, específicamente en la región del Estrecho de Ormuz, donde Irán ha bloqueado el paso. El saldo hasta ahora es desalentador: al menos siete marineros han perdido la vida y varios más resultaron gravemente heridos en ataques contra barcos comerciales civiles.
"Insto a todas las partes a trabajar hacia la desescalada del conflicto y permitir que estos tripulantes abandonen el Golfo con seguridad a bordo de sus buques", declaró Domínguez. El funcionario fue enfático al señalar que "cualquier ataque contra marinos inocentes o buques civiles es totalmente inaceptable. No deben convertirse en víctimas de tensiones geopolíticas más amplias".
La Organización Marítima Internacional emitió recomendaciones prácticas para la industria naviera global. Domínguez pidió a todas las compañías navieras que extremen las precauciones en la región afectada y que, cuando sea posible, eviten transitar por el Estrecho de Ormuz. También advirtió contra la desinformación y exhortó a que los actores implicados basen sus decisiones únicamente en fuentes oficiales verificadas. Con ese fin, la OMI habilitó una página web con información actualizada sobre la situación.
Para entender por qué esto importa más allá del Golfo Pérsico: el transporte marítimo es la columna vertebral del comercio mundial. Cuando una ruta tan estratégica como el Estrecho de Ormuz se ve afectada por conflictos armados, los impactos se sienten globalmente. Domínguez lo explicó claramente: "La geopolítica está llevando al sector al límite. Cada vez que el transporte marítimo es utilizado como daño colateral en estos conflictos, el mundo entero se ve afectado negativamente, desde la economía global hasta la seguridad alimentaria".
Durante la sesión extraordinaria, que se llevó a cabo entre el 18 y 19 de marzo, también participaron delegaciones de otras potencias. China instó a respetar el sistema internacional basado en normas y advirtió que si no se restablece urgentemente el orden normal del transporte marítimo, habrá graves repercusiones para el desarrollo económico y comercial mundial. Por su parte, Estados Unidos manifestó que acoge con satisfacción las iniciativas para establecer un corredor marítimo seguro que permita la evacuación de buques mercantes desde las zonas afectadas.
Fuente original: ONU - Oriente medio



