Orden de captura deja sin representación a Conservadores y Asvinreg en el Congreso

La Corte Suprema emitió órdenes de captura contra los congresistas Wadith Manzur y Karen Manrique por presuntos hechos de corrupción en el escándalo de la UNGRD. La medida implica la aplicación de la "silla vacía", lo que significa que sus curules no serán reemplazadas y sus partidos perderán representación en el Congreso a partir del 16 de marzo. Ambos podrían quedar impedidos para posesionarse en julio si resultan reelegidos.
Dos congresistas enfrentan capturas ordenadas por la Corte Suprema de Justicia bajo acusaciones de corrupción vinculadas al escándalo de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo. Wadith Manzur, representante por el Partido Conservador, y Karen Manrique, elegida bajo la curul de paz del movimiento Asvinreg, quedaron en la mira de la justicia por los hechos investigados en torno a esta entidad.
Lo que sigue es una aplicación de la "silla vacía", una figura constitucional que deja las curules vacantes sin reemplazo cuando los parlamentarios incurren en delitos de corrupción. No se trata simplemente de que otro integrante del partido ocupe el puesto: la ley establece que estos escaños permanecen vacíos como consecuencia política de la conducta irregular. De este modo, tanto el Partido Conservador como Asvinreg se quedarán sin representación en la Cámara de Representantes a partir del próximo 16 de marzo, cuando inicie nuevamente el periodo legislativo ordinario.
El panorama se complica si ambos llegan a resultar reelegidos en las votaciones. Es probable que no puedan posesionarse el 20 de julio, cuando tradicionalmente se posesionan los nuevos congresistas. Manzur aspiraría a una curul en el Senado, mientras que Manrique buscaría renovar su escaño en la Cámara, pero la orden de captura podría ser un obstáculo insalvable para que asuman sus funciones.
Este caso recuerda lo sucedido con Aida Merlano, quien fue capturada por compra de votos tras las elecciones de 2018. Aunque fue elegida, su curul nunca fue reemplazada por la aplicación de la misma figura. Incluso después, cuando designaron a Soledad Tamayo para ocupar su lugar en el Senado, la Corte Suprema y el Consejo de Estado ordenaron su salida, considerando que ese escaño no podía ser ocupado por nadie mientras existiera un proceso de corrupción de por medio.
Fuente original: La FM - Colombia
