Invías construye esperanza: 67 caminos nuevos transforman la vida rural de La Guajira
El Instituto Nacional de Vías completó 67 proyectos viales en municipios de La Guajira entre 2023 y 2024, con una inversión superior a 13.200 millones de pesos. Las obras benefician a más de 30.000 habitantes rurales, generaron 689 empleos locales y construyeron más de 8,4 kilómetros de placa huella. Además de las vías, se instalaron kioscos, luminarias solares, sistemas de agua y mejoras en escuelas rurales.
En La Guajira están ocurriendo cambios que la gente de los pueblos pequeños llevaba años esperando. A través del programa Caminos Comunitarios de la Paz Total, decenas de comunidades rurales finalmente ven llegar obras que transforman sus realidades diarias. El Instituto Nacional de Vías, Invías, reporta haber concluido 67 convenios solidarios e interadministrativos en diferentes municipios del departamento durante 2023 y 2024, con una inversión que supera los 13.200 millones de pesos.
Lo que antes eran trochas difíciles de transitar ahora son caminos más seguros y resistentes. Los números detrás de esta transformación hablan solos: más de 8,4 kilómetros de placa huella construida, más de 30.000 habitantes beneficiados y 689 empleos generados localmente. Y aquí viene lo importante: la mayoría de quienes trabajaron en estas obras fueron vecinos de las mismas comunidades, lo que significó dinero que se quedó en casa.
El director general del Invías, Juan Guillermo Jiménez, explicó que estos caminos representan historias reales de cambio. Para los agricultores significa poder sacar sus cosechas en mejores condiciones. Para los estudiantes, llegar a la escuela sin que el barro sea un obstáculo. Para las familias, acceso más rápido a centros de salud cuando lo necesitan. Los proyectos se ejecutaron en quince municipios: Albania, Barrancas, Dibulla, Distracción, El Molino, Fonseca, Hatonuevo, La Jagua del Pilar, Maicao, Manaure, Riohacha, San Juan del Cesar, Uribia, Urumita y Villanueva.
La iniciativa no se quedó solo en asfalto. Además de las vías, Invías ejecutó obras de participación comunitaria pensadas según lo que cada pueblo pedía. Se instalaron kioscos y casetas comunales para que la gente tuviera espacios de encuentro. Llegaron luminarias solares, se mejoraron bocatomas, se instalaron mangueras para agua y se dotaron baterías sanitarias en escuelas rurales. Es como si el programa entendiera que conectar no es solo hacer caminos, sino mejorar todo lo que rodea la vida de la gente.
Para productores de maíz, fríjol, yuca y frutas, estos caminos abren puertas. Ahora pueden llevar sus cosechas a los centros de comercialización sin tanto sufrimiento. Lo mismo para quienes crían ganado caprino y bovino, o se dedican a la pesca artesanal. Para las comunidades wayuu, especialmente, estas vías facilitan el acceso a mercados, instituciones educativas y servicios que antes eran difíciles de alcanzar.
Según Invías, el propósito del programa Caminos Comunitarios de la Paz Total es cerrar brechas históricas de conectividad en zonas rurales, y en La Guajira ya se ve el resultado. La entidad señala que continuará llevando inversión pública a las comunidades rurales del departamento. Porque al final, cada tramo construido no es solo infraestructura: es la oportunidad de que familias apartadas puedan vivir mejor, producir más y que sus hijos tengan más caminos abiertos hacia el futuro.
Fuente original: La Guajira Hoy


