OpenAI recibe $413 billones: lo que cuesta casi 16 metros de Bogotá en una sola ronda

OpenAI anunció una inversión de 110 mil millones de dólares de parte de Amazon, Nvidia y SoftBank. Esta cifra equivale al 74% del presupuesto anual completo de Colombia y representa casi la mitad de toda la deuda externa del país. La magnitud del dinero que fluye hacia la inteligencia artificial ilustra cómo esta tecnología está atrayendo capital a una escala que solo comparaban los mayores proyectos de infraestructura nacional.
La carrera global por dominar la inteligencia artificial está movilizando dinero a un ritmo que deja pequeños los presupuestos de países enteros. OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, acaba de anunciar una ronda de financiación colosal: 110 mil millones de dólares. Amazon aportará 50 mil millones, mientras que Nvidia y SoftBank contribuirán con 30 mil cada uno. Esta cifra, aunque suena abstracta, cobra sentido cuando se traduce al contexto colombiano.
Convertidos a pesos, esos 110 mil millones de dólares representan aproximadamente 413 billones de pesos. Eso es el 74% de todo lo que Colombia gasta en un año a través del presupuesto general de la nación. Dicho de otra manera, este dinero privado destinado a una empresa de tecnología es comparable a tres cuartas partes de lo que invierte el Estado en salud, educación, defensa y toda la infraestructura pública juntos. Si se compara con la deuda externa del país, que ronda los 894 billones de pesos, esta inversión sola cubriría el 46% de todos los compromisos internacionales que tiene Colombia.
Para hacerlo aún más tangible: si esos 413 billones se convirtieran en tamales a 10 mil pesos cada uno, cada colombiano podría recibir cerca de 795 unidades. Pero la comparación más ilustradora quizá sea con infraestructura. El primer metro de Bogotá, uno de los proyectos públicos más ambiciosos del país, tiene un costo estimado de 7 mil millones de dólares. Con el dinero que OpenAI acaba de recibir, se podrían financiar casi 16 líneas completas como esa.
Lo que muestra esto es que la inteligencia artificial no es solo una tendencia tecnológica pasajera. Es un sector que está atrayendo capital a una escala que lo pone al nivel de las mayores variables económicas de naciones completas. Mientras el Estado colombiano lucha por conseguir presupuesto para proyectos de desarrollo, empresas privadas de tecnología mueven dinero que sería envidiable para la mayoría de los gobiernos del mundo.
Fuente original: Portafolio - Economía