OMS alerta sobre bolsas de nicotina que ya circulan discretamente en Colombia

Las bolsas de nicotina, conocidas como "snus" o "pouches", se venden fácilmente en Colombia a través de plataformas de domicilios, licoreras y tiendas de vapeadores con sabores atractivos y empaques coloridos. La OMS advierte que estos productos contienen nicotina altamente adictiva y generan dependencia similar al cigarrillo, a pesar de no producir humo. Los expertos colombianos señalan que la nicotina causa daños cardiovasculares, neurológicos y afecta especialmente el desarrollo cerebral de menores de 25 años, mientras que la regulación local aún enfrenta desafíos en su aplicación real.
Las bolsas de nicotina llegaron a Colombia alrededor de 2016, pero solo en años recientes se han popularizado de manera acelerada. Se venden con tanta facilidad como cualquier otro producto de consumo: en plataformas de domicilios, licoreras y tiendas especializadas, con precios que oscilan entre 12.000 y 30.000 pesos. Vienen en presentaciones coloridas con sabores a mango, menta, fresa e hierbabuena, empaques tan discretos que parecen cajas de mentas más que productos relacionados con el tabaco.
Estas pequeñas bolsas se introducen entre el labio y la encía para liberar nicotina directamente a través de la mucosa oral. A diferencia del cigarrillo tradicional, no producen humo ni dejan olor característico, lo que las convierte en una forma silenciosa y difícil de detectar. La industria ha aprovechado precisamente esa característica para venderlas como un producto "limpio" y seguro. Pero la Organización Mundial de la Salud acaba de lanzar su primera alerta específica sobre estos productos, advirtiendo que su expansión mundial ocurre más rápido de lo que muchos países pueden regular. Como señaló Etienne Krug, jefe del Departamento de Determinantes de la Salud de la OMS, "los gobiernos están viendo una comercialización rápida de estos productos, sobre todo entre los adolescentes y los jóvenes, que son objeto de una agresiva y engañosa campaña comercial".
El mercado crece aceleradamente. En 2024 se vendieron más de 23.000 millones de bolsitas de nicotina, un 50 por ciento más que el año anterior, y el mercado global alcanzó cerca de 7.000 millones de dólares en 2025. El auge es especialmente fuerte en América del Norte y Europa, donde marcas que hace menos de una década tenían presencia limitada hoy ocupan cientos de miles de puntos de venta. Detrás de este crecimiento hay una estrategia comercial deliberada: sabores dulces, empaques llamativos, influencers y patrocinios deportivos y musicales que normalizan el consumo de nicotina.
El gran error, según los expertos consultados por EL TIEMPO, es pensar que desaparece el daño cuando desaparece el humo. Germán Díaz, experto en Cesación Tabáquica y presidente del Departamento de Tabaquismo de la Asociación Latinoamericana del Tórax, explica que "la nicotina es una sustancia química clasificada como psicoactiva. Activa el cerebro y el sistema nervioso central y periférico" generando sensaciones de bienestar que crean dependencia. El problema es que el cerebro termina necesitando nicotina para mantener esas sensaciones, lo que genera una cadena de adicción.
La neumóloga María Fernanda Unigarro complementa esta preocupación: "hay un mito que romper y es que tenemos asociado el daño cardiovascular y el riesgo de cáncer únicamente a la combustión del cigarrillo. Pero hay informes que indican que la nicotina sola puede aumentar el riesgo de cáncer en diferentes tejidos y aumenta el riesgo cardiovascular". Cuando la estimulación por nicotina ocurre de forma sostenida, aumentan riesgos como hipertensión, arritmias y problemas cardíacos. También genera efectos en sistemas gastrointestinal, metabólico y neurológico.
La preocupación médica se concentra especialmente en menores de 25 años, cuyo desarrollo cerebral aún no termina. Díaz explica que "la nicotina altera los ejes de atención y aprendizaje, sobre todo en personas que todavía están en desarrollo", y que pueden generar "cambios estructurales importantes que comprometen incluso el deseo o la identidad". Los expertos también documentan efectos locales directos en la boca: edemas, ardor, inflamación, vejigas y placas blanquecinas. Unigarro menciona además que las bolsas contienen nitrosaminas, compuestos asociados a tumores malignos.
En Colombia, la Ley 2354 de 2024 amplió la regulación sobre tabaco e incluye las bolsas de nicotina con restricciones teóricas: prohibición de venta a menores, advertencias sanitarias y limitaciones publicitarias. Sin embargo, los expertos advierten que la aplicación real de la norma enfrenta desafíos. Los productos siguen circulando con facilidad en plataformas digitales y tiendas físicas, mientras la industria continúa con una estrategia que ha funcionado históricamente: cuando un formato pierde legitimidad o enfrenta regulación, aparece otro capaz de mantener el consumo bajo una apariencia distinta. Menos visible, más portátil y socialmente más aceptable.
Fuente original: El Tiempo - Salud