OMS advierte que brote de ébola en Congo podría ser el peor de la historia si no se controla

Autoridades sanitarias internacionales alertan sobre un brote de ébola en la República Democrática del Congo que podría superar en gravedad epidemias anteriores. El principal problema es que apenas el 45 por ciento de los contactos con enfermos están siendo monitoreados, cuando se necesita llegar al 90 por ciento. Tres vacunas están en desarrollo y podrían comenzar ensayos clínicos en los próximos meses, mientras que también se trabaja en un antiviral oral.
El brote actual de ébola en la República Democrática del Congo genera preocupación creciente entre organismos internacionales de salud. Jean Kaseya, director general de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África, advirtió que la situación podría convertirse en la peor epidemia registrada si no se logra contener en el corto plazo. Durante una reunión de jefes de Estado africanos realizada en Burundi, Kaseya señaló que decenas de miles de personas que han tenido contacto directo con casos confirmados aún no han sido identificadas ni monitoreadas.
La magnitud potencial de esta crisis preocupa porque podría superar lo ocurrido en África Occidental entre 2014 y 2016, cuando una epidemia dejó más de 11.000 fallecidos en Guinea, Liberia y Sierra Leona. También sería más grave que el brote del este de la RDC en 2018. El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, explicó que actualmente solo cerca del 45 por ciento de los contactos identificados están siendo monitoreados, cuando lo ideal sería alcanzar cifras superiores al 90 por ciento para controlar la propagación.
Los obstáculos para contener el virus son múltiples. La inseguridad en las zonas afectadas, los desplazamientos constantes de la población y la movilidad de las comunidades dificultan las labores de rastreo de contactos. Tedros también mencionó la limitada capacidad de diagnóstico disponible, las restricciones de viaje que algunos países han adoptado, la desconfianza de sectores de la población hacia los esfuerzos de contención y la ausencia de vacunas o tratamientos de acceso inmediato.
En el frente de las soluciones médicas, hay avances. La OMS informó que existen tres vacunas en desarrollo dirigidas específicamente contra la cepa Bundibugyo del virus del ébola. Una fue desarrollada por Moderna y otra es impulsada por la Universidad de Oxford junto con el Serum Institute of India, ambas con posibilidad de iniciar ensayos clínicos en dos o tres meses. Una tercera vacuna, desarrollada por la organización IAVI, requerirá al menos siete meses para llegar a la fase de pruebas clínicas.
Además de las vacunas, responsables sanitarios mencionaron que el antiviral oral obeldesivir podría comenzar a usarse en ensayos clínicos en las próximas semanas. Expertos consideran que este medicamento podría administrarse a personas que hayan tenido contacto con casos confirmados o probables, conforme avancen los esfuerzos de rastreo. Los funcionarios de la OMS también destacaron que existe colaboración entre las distintas instancias internacionales involucradas en la respuesta a esta emergencia sanitaria.
Fuente original: El Tiempo - Salud