Ocho señales de alerta cardíaca que se confunden con cansancio por el calor

Con las temperaturas altas, el corazón trabaja más para mantener la temperatura corporal estable, lo que aumenta el riesgo de infartos y arritmias. Síntomas como dolor de pecho, palpitaciones, dificultad para respirar y mareos pueden parecer agotamiento por calor pero requieren atención inmediata. Especialistas recomiendan mantenerse hidratado, evitar el sol intenso y consultar al médico si los malestares persisten más de 30 minutos.
El calor extremo no es un factor menor cuando se trata de la salud del corazón. Durante las temporadas más calurosas, órganos como el corazón, los pulmones y los riñones se ven obligados a trabajar mucho más de lo normal para mantener la temperatura corporal en niveles seguros. Esta sobrecarga fisiológica puede desencadenar crisis cardíacas agudas o revelar enfermedades cardiovasculares que hasta ese momento habían pasado desapercibidas. Las personas con condiciones cardíacas diagnosticadas enfrentan un riesgo particular, pero también quienes tienen problemas del corazón sin saberlo pueden experimentar complicaciones graves durante las olas de calor.
Cuando el estrés térmico pone a prueba al organismo, emergen varios síntomas que es fácil confundir con el simple agotamiento por calor. Los especialistas alertan sobre ocho señales clave que no deben ignorarse. Aparece dolor en el pecho que se siente como opresión o presión, y puede extenderse hacia el cuello, la mandíbula, los hombros, la espalda superior y los brazos, particularmente el izquierdo. También se presentan cambios en el ritmo cardíaco con palpitaciones, el corazón late más rápido o más lento de lo normal. La dificultad para respirar acompañada de cansancio extremo sin una causa aparente es otro aviso importante. Mareos, vértigo, náuseas y sudoración excesiva incluso sin hacer ejercicio son señales adicionales que merecen atención. Finalmente, la hinchazón en tobillos o piernas que aparece leve por la mañana pero empeora durante el día también puede indicar problemas cardíacos.
Para protegerse durante el calor intenso, es fundamental evitar la exposición directa al sol entre las 11:00 y las 15:00 horas, momento en que la radiación es más fuerte. Quien deba salir debe buscar sombra y llevar agua constantemente. En casa, bloquear la entrada de luz solar con persianas o cortinas durante el día ayuda a mantener los espacios frescos. Las ventanas deben abrirse solo al anochecer cuando la temperatura exterior sea menor. También es útil usar ventiladores, desconectar aparatos eléctricos que no se estén usando para reducir el calor adicional, vestir ropa ligera y amplia, y evitar ejercicio físico intenso.
La hidratación es esencial para compensar las pérdidas por sudoración y mantener la presión arterial estable. Sin embargo, quienes padecen insuficiencia cardíaca deben consultar con su médico antes de aumentar el consumo de agua, ya que algunos tratamientos incluyen restricciones de líquidos. Como alternativa, se pueden consumir alimentos fríos con alto contenido de agua como frutas y ensaladas.
A largo plazo, la prevención de problemas coronarios depende de cambios en el estilo de vida. Adoptar una dieta baja en grasas saturadas, rica en fibra, cereales integrales, vegetales y ácidos grasos insaturados presentes en pescados azules, aguacates y frutos secos es fundamental. El consumo de sal debe limitarse a un máximo de 6 gramos diarios. Es igualmente importante dejar de fumar para evitar la obstrucción de las arterias y moderar el alcohol a no más de 14 unidades semanales distribuidas en varios días con períodos de abstinencia.
El control regular del peso, la presión arterial, los niveles de colesterol y glucosa es esencial, especialmente para diabéticos. Mantener una rutina de actividad física regular y cumplir estrictamente con los medicamentos recetados sin suspenderlos sin supervisión médica son obligaciones para quien tenga diagnóstico cardiovascular.
Si cualquier malestar persiste más de 30 minutos a pesar de descansar en un lugar fresco, o si hay dolor en la región del pecho, se debe acudir inmediatamente a un servicio de salud. Estos síntomas no deben atribuirse simplemente al calor.
Fuente original: El Tiempo - Salud