ÚltimasNoticias Colombia

Salud y Bienestar

Nuevos tratamientos transforman las opciones contra el cáncer de próstata

Fuente: El Tiempo - Salud
Nuevos tratamientos transforman las opciones contra el cáncer de próstata
Imagen: El Tiempo - Salud Ver articulo original

Durante el congreso más importante de oncología del mundo (ASCO), expertos presentaron avances significativos en el tratamiento del cáncer de próstata que van más allá de la terapia hormonal tradicional. Los radiofármacos dirigidos contra una proteína específica del tumor y los inhibidores de PARP representan opciones más precisas y personalizadas. Aunque estos tratamientos muestran resultados prometedores en retrasar la progresión de la enfermedad, los médicos advierten que aún se necesita más tiempo de seguimiento para confirmar su impacto total en la supervivencia de los pacientes.

El cáncer de próstata está viviendo una transformación importante en su tratamiento. Donde antes solo existían opciones limitadas, hoy los pacientes cuentan con múltiples alternativas terapéuticas más precisas y personalizadas. Así lo explicó María Teresa Bourlón, jefa de la Clínica de Tumores Genitourinarios del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán de México, tras participar en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), considerada el encuentro de oncología más importante del mundo.

Durante años, el manejo de esta enfermedad se apoyó principalmente en bloquear la testosterona, la hormona que alimenta el crecimiento de estos tumores. Luego llegaron la quimioterapia con docetaxel y los tratamientos hormonales altamente selectivos. Pero los últimos avances van mucho más allá. Uno de los desarrollos que genera mayor expectativa son los radiofármacos dirigidos contra una proteína llamada PSMA, presente en la mayoría de células de cáncer de próstata. "Es una estrategia innovadora porque es un radiofármaco dirigido contra PSMA", señaló Bourlón. Esta terapia une radiación directamente con moléculas que reconocen la proteína, llevando el tratamiento de forma muy específica hacia las células cancerosas sin afectar tanto el tejido sano.

Otro avance importante son los inhibidores de PARP, medicamentos diseñados para pacientes con mutaciones genéticas específicas. Según explicó Bourlón, estos medicamentos funcionan bloqueando mecanismos adicionales de reparación celular en las células cancerosas que tienen daños en sus genes, provocando que acumulen daños irreparables. "Lo más innovador es que podemos identificar a los pacientes que más se benefician de acuerdo con un testeo genético y darles un tratamiento dirigido", afirmó. Los estudios actuales buscan determinar si administrarlos desde etapas más tempranas de la enfermedad puede mejorar aún más los resultados.

Sin embargo, Bourlón advirtió que todavía hay preguntas importantes sin responder. Los estudios han mostrado beneficios en retrasar el avance de la enfermedad, pero se requiere más tiempo de seguimiento para confirmar el impacto en la supervivencia global. También persisten inquietudes sobre efectos secundarios. La anemia es uno de los más relevantes, con estudios que muestran que aproximadamente 40 de cada 100 pacientes necesitaron transfusiones sanguíneas, comparado con solo 2 de cada 100 en los grupos sin este medicamento. "Falta que madure el estudio de supervivencia global, el seguimiento a largo plazo de los efectos colaterales y los datos del mundo real", explicó.

En términos prácticos, estos avances ofrecen beneficios concretos: mejor control de síntomas, terapias más personalizadas y mayor expectativa de vida para ciertos grupos de pacientes. La relevancia de estos desarrollos es especialmente importante considerando el peso de esta enfermedad. En México, por ejemplo, cerca de 18 de cada 100 hombres desarrollarán cáncer de próstata en algún momento de sus vidas, y la enfermedad se mantiene entre las principales causas de muerte por cáncer.

Por eso Bourlón insiste en que el diagnóstico temprano sigue siendo crucial. Cuando el tumor se detecta en fases iniciales, existen alternativas como la cirugía o la radioterapia que pueden evitar tratamientos prolongados. Pero incluso para quienes llegan a diagnósticos avanzados, el panorama es hoy más alentador que antes. "Antes solo existía el tratamiento hormonal. Hoy existen tratamiento hormonal, quimioterapia, radiofármacos e inhibidores de PARP que pueden mejorar los desenlaces", afirmó.

El mensaje final de la especialista es tranquilizador para los pacientes: aunque recibir un diagnóstico sigue siendo un desafío, el arsenal de herramientas disponibles crece constantemente. "Lo más importante es no tener miedo a hacerse una evaluación temprana para lograr un diagnóstico oportuno. Pero si se llega tarde, cada vez tenemos más herramientas para tratar la enfermedad", concluyó.

Fuente original: El Tiempo - Salud

Noticias relacionadas