Nueve meses de angustia: familia guajira sin noticias de joven que viajó a pelear en Rusia

Una familia de Riohacha vive en la incertidumbre desde septiembre de 2025, cuando perdió contacto con Junior Alberto Ovalle Rosado, un joven de 25 años que viajó a Rusia para incorporarse a sus fuerzas armadas durante el conflicto con Ucrania. El muchacho salió de Colombia en agosto tras terminar su servicio militar, atraído por promesas económicas, pero fue asignado como francotirador con apenas tres días de entrenamiento. Sus familiares advierten sobre los riesgos de aceptar ofertas para pelear en conflictos armados en el extranjero.
En Riohacha, una familia vive sumida en la incertidumbre desde hace más de nueve meses. Junior Alberto Ovalle Rosado, un joven de 25 años, desapareció del mapa después de viajar a Rusia para enlistarse en sus fuerzas armadas en medio de la guerra con Ucrania. Nadie sabe si sigue vivo. Nadie sabe dónde está. Solo hay silencio desde hace meses.
Según cuenta su madre, María Isabel Ovalle Rosado, todo comenzó cuando Junior terminó su servicio militar en el Batallón Cartagena. Alguien le ofreció una oportunidad para mejorar económicamente viajando a Rusia. El joven aceptó, quizás pensando que sería un cambio para ayudar a su familia. Salió de Colombia el 10 de agosto de 2025, lleno de esperanza y planes.
Lo que pasó después suena más a pesadilla. Cuando llegó a Rusia, lo asignaron como francotirador, un rol que nunca había ejercido en Colombia. Peor aún: recibió apenas tres días de entrenamiento antes de mandarlo directo al frente de combate contra las fuerzas ucranianas. Tres días. Eso fue todo lo que le dieron para prepararse para la guerra.
La última vez que la familia supo de Junior fue el 26 de septiembre de 2025. Una llamada, un mensaje, algo. Después nada más. Ni una palabra en nueve meses. Viven en la angustia de no saber si su hijo logró sobrevivir en el combate o si cayó en el campo de batalla sin que nadie en casa lo supiera.
Mientras mantienen la esperanza de que Junior regrese sano y salvo, sus familiares decidieron hacer un llamado de advertencia. Alertan a exmilitares y a cualquier persona que reciba ofertas para prestar servicios en conflictos armados en el exterior. Según ellos, muchas promesas nunca se cumplen. Muchos terminan incomunicados, atrapados, sin forma de regresar con sus seres queridos.
Hasta hoy, las autoridades no se han pronunciado oficialmente sobre el caso ni han confirmado el estado de Junior Alberto Ovalle Rosado. La familia sigue esperando respuestas, aferrándose a la posibilidad de un milagro que les devuelva a su hijo.
Fuente original: Guajira News
