Nueva EPS culpa a la familia de Kevin Acosta por retraso en medicamentos antes de su muerte

Nueva EPS presentó un informe técnico donde asegura que Kevin Acosta, el niño de 7 años que murió en febrero, recibió sus medicinas de forma continua hasta diciembre de 2025. La entidad responsabiliza el retraso en la aplicación de enero a un cambio de residencia solicitado por la madre. El caso sigue generando controversia nacional, con críticas hacia las declaraciones del presidente Gustavo Petro y el ministro de Salud sobre la prevención en menores con hemofilia.
A través de un informe técnico, Nueva EPS intentó zanjar las preguntas sobre la muerte de Kevin Acosta con una conclusión contundente: el niño de 7 años y 11 meses murió por "un trauma craneoencefálico severo accidental que generó hemorragia intracraneal", no por falta de medicamentos. Según el documento de la aseguradora, "la última dosis certificada fue aplicada el 14 de diciembre de 2025" y el tratamiento nunca se interrumpió desde octubre de 2019.
El informe detalla que Kevin estaba bajo un esquema de profilaxis mensual, recibiendo inyecciones de factor VIII cada 28 días de manera continua durante seis años. Nueva EPS aseguró que "garantizó la entrega y administración de la profilaxis en las fechas registradas durante la vigencia 2025, evidenciándose aplicaciones periódicas y continuas conforme al intervalo terapéutico mensual". La siguiente dosis, según la EPS, debía aplicarse en enero de 2026.
Sin embargo, la entidad sí reconoció un retraso en el ciclo mensual de medicamento. Esto ocurrió después de que la madre del niño solicitara portabilidad a Charalá, Santander, el 12 de noviembre de 2025, por cuatro meses. Nueva EPS agendó una cita para el 27 de enero de 2026, pero la madre regresó a Pitalito, Huila, el 28 de enero. La aseguradora argumentó que "el cambio de municipio generó un retraso en la aplicación correspondiente al ciclo mensual de medicamento", aunque afirmó que reactivó inmediatamente la gestión.
Kevin sufrió una caída de aproximadamente 1,5 metros desde un muro mientras montaba bicicleta en un polideportivo el 8 de febrero de 2026. Ingresó al hospital local a las 6:30 p.m. con un "trauma craneoencefálico secundario" que se consideró de alto riesgo. Los médicos decidieron no realizar cirugía, decisión que, según Nueva EPS, fue conocida por la madre. La entidad activó su "protocolo de atención de alta complejidad, garantizando autorización y coordinación de traslado aéreo" y el niño fue trasladado a Bogotá al Hospital de la Misericordia el 9 de febrero.
El informe concluyó que "el evento determinante fue un trauma craneoencefálico severo accidental, que generó hemorragia intracraneal y edema cerebral difuso", con una posterior progresión a muerte encefálica. Con esta versión, Nueva EPS busca deslindar responsabilidad del fallecimiento.
La respuesta de la EPS ha intensificado la polémica. La familia de Kevin mantiene que se trató de negligencia médica y falta de entrega oportuna del tratamiento para la hemofilia. Además, las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien señaló que "si a un niño hemofílico no se le deja subir a la bicicleta, pues tiene menos riesgos; es un tema de prevención", han generado indignación nacional. El caso expone las tensiones entre las explicaciones de las autoridades de salud y la exigencia de justicia y transparencia que reclama la familia del menor.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

