Niños wayuu descubren en Manaure el legado ancestral de la sal marina

Treinta y cinco menores wayuu entre 7 y 11 años participaron en una jornada pedagógica en el museo de la sal Ichi para aprender sobre la extracción artesanal de sal marina, una práctica fundamental en la identidad y economía de su pueblo. La actividad, realizada durante el Mes de la Niñez, buscó acercar a las nuevas generaciones a sus raíces culturales y la relación de su comunidad con el territorio marino. Los niños exploraron el parque temático viviente y recibieron mensajes sobre el cuidado personal y la valoración de las tradiciones wayuu.
En Manaure, treinta y cinco niños y niñas wayuu entre los 7 y 11 años vivieron una jornada especial durante el Mes de la Niñez. Su destino fue el museo de la sal Ichi, un espacio dedicado a mostrar cómo sus comunidades han extraído y procesado la sal marina durante generaciones, una práctica que trasciende lo económico para convertirse en parte fundamental de quiénes son como pueblo.
El museo abrió sus puertas para que los menores conocieran de cerca el trabajo de los cosechadores artesanales. Durante el recorrido, los niños pudieron observar cómo funciona este proceso tradicional y entender por qué la sal marina es tan importante para las comunidades wayuu. No se trató solo de una visita cualquiera: fue una conexión directa con el saber ancestral que llevan en la sangre.
Los pequeños exploraron el parque temático viviente, un espacio pensado para resaltar los saberes del mundo marino wayuu y la relación profunda que existe entre su gente y el territorio. Durante la jornada recibieron también mensajes sobre el cuidado del cuerpo y la importancia del aprendizaje comunitario, elementos que van de la mano con la valoración de sus propias tradiciones.
Para muchos de ellos, estar frente a la sal de cerca representó algo más que curiosidad infantil. Pau, una de las participantes, resumió bien lo que sintió: "He aprendido muchas cosas, como cuidar mi cuerpo. También he visto la sal de cerca; es muy bonito. Es sobre la cultura wayuu y he aprendido mucho sobre la sal". Sus palabras reflejan cómo actividades como estas ayudan a que las nuevas generaciones wayuu comprendan el significado profundo de lo que hace su pueblo cada día.
Fuente original: La Guajira Hoy

