Naturgas alerta sobre riesgos al suministro de gas por conflicto con Canacol Energy
La Asociación Colombiana de Gas Natural expresó preocupación por un proceso legal que podría interrumpir el suministro de gas en el país. Canacol Energy, que atiende siete departamentos del Caribe y municipios de Norte de Santander, busca terminar anticipadamente sus contratos de transporte ante una corte canadiense. El gremio advierte que una suspensión afectaría a millones de colombianos y obligaría a usuarios a recurrir a combustibles más caros y contaminantes.
La situación de Canacol Energy tiene en alerta a todo el sector gasífero colombiano. La Asociación Colombiana de Gas Natural, Naturgas, salió a advertir sobre los riesgos que enfrentaría el abastecimiento nacional si la compañía logra terminar anticipadamente sus contratos de transporte y suministro. El pronunciamiento llegó después de que se aplazara para el 15 de mayo una audiencia ante una corte de Alberta, Canadá, donde se discutirá precisamente esa solicitud.
Lo que está en juego es considerable. Canacol abastece una porción importante de la demanda energética en siete departamentos de la región Caribe y algunos municipios de Norte de Santander, llegando a hogares, negocios, industrias, transporte y hasta una planta térmica ubicada en Sahagún, Córdoba. Aunque la empresa mantiene contratos cercanos a 110 millones de pies cúbicos diarios, su producción promedio durante abril fue de 75 millones, cifra que representa el 7,5 por ciento de la demanda nacional.
La presidenta de Naturgas, Luz Stella Murgas, fue clara en señalar que existen alternativas distintas a romper los contratos, como acuerdos entre las partes o mecanismos empresariales que garanticen la continuidad del servicio y la estabilidad del sistema energético. Pero el gremio no confía en que eso suceda sin presión.
Los efectos de una eventual suspensión serían en cascada. Naturgas advierte que diferentes sectores productivos se verían afectados y que industrias y usuarios tendrían que migrar hacia combustibles más costosos y contaminantes como diésel, gasolina, carbón o GLP. Para un país que depende del gas como fuente energética, esto significaría un golpe considerable a la economía y al ambiente.
Por eso el gremio le pidió al Estado colombiano tomar medidas para proteger la continuidad del servicio público y preservar la seguridad energética. El mensaje es claro: más de 36 millones de colombianos dependen del abastecimiento de gas natural, y no se puede permitir que un litigio internacional deje sin este combustible a una población tan grande.
Fuente original: Diario del Norte


