Mundial 2026: tres mascotas y las razas de perros que México, Canadá y Estados Unidos le dieron al mundo

El Mundial de Fútbol 2026 tendrá tres mascotas oficiales: Maple (alce canadiense), Zayu (jaguar mexicano) y Clutch (águila calva estadounidense). Aunque ninguna es un perro o gato, los tres países anfitriones han aportado razas caninas emblemáticas: México el Chihuahua y Xoloitzcuintl, Estados Unidos el Boston Terrier y Alaskan Malamute, y Canadá el Labrador Retriever y Terranova.
La Copa Mundial de 2026 será un evento histórico con varios precedentes. Por primera vez, tres naciones organizarán simultáneamente el torneo: Canadá, México y Estados Unidos. También marcará la primera ocasión en que participarán 48 países en lugar de 32, disputándose el título a través de 104 partidos. Para esta edición especial, la FIFA eligió tres mascotas representativas de los territorios anfitriones: Maple, un alce canadiense; Zayu, un jaguar mexicano; y Clutch, un águila calva norteamericana.
La tradición de tener mascota en el Mundial comenzó en 1966 cuando Inglaterra fue sede del torneo y presentó a Willie, un león vistiendo la camiseta del equipo local. Desde entonces, los animales han sido compañeros visuales de este evento deportivo global, seleccionados por su capacidad de representar territorio, identidad, cultura y el espíritu de cada nación anfitriona.
Aunque las mascotas de este 2026 pertenecen al mundo silvestre, la historia mundialista incluye representantes más cercanos a los animales de compañía. En 1994, cuando Estados Unidos fue sede, la mascota fue Striker, un perro elegido para atraer la atención del público estadounidense y acercarlo al fútbol, un deporte menos tradicional en ese país en comparación con el béisbol o el fútbol americano. Otros ejemplos incluyen a Zakumi, el leopardo del Mundial 2010 en Sudáfrica, y Zabivaka, el lobo de Rusia 2018, aunque estos pertenecen más al mundo de las especies salvajes que al de las mascotas domésticas.
Los tres países anfitriones han dejado huella importante en el mundo de los perros de compañía. México aportó dos razas distintivas: el Chihuahua, una de las más pequeñas del mundo con apenas 15 a 23 centímetros de altura y entre 1 y 3 kilogramos de peso, cuyo origen se remonta a los Toltecas y Aztecas, quienes lo veneraban como símbolo espiritual. También está el Xoloitzcuintl o perro mexicano sin pelo, rodeado de misticismo en la cultura prehispánica. Según la leyenda, estos perros guiaban las almas de los difuntos a través del río que separa el mundo de los vivos del Mictlán, razón por la cual eran venerados y, en algunos casos, acompañaban a sus dueños en rituales mortuorios.
Estados Unidos es cuna del Boston Terrier, un perro compacto y musculoso que pesa hasta 11 kilogramos, con un temperamento dócil y leal, ideal para familias con niños. También originario de Norteamérica es el Alaskan Malamute, reconocido oficialmente en 1935, que proviene de los indígenas Malamute de Alaska. Se cree que resultó del cruce entre perros de trineo y lobos, creando un animal resistente, fuerte y capaz de soportar climas extremos. Estos perros pueden alcanzar 63 centímetros de altura y 40 kilogramos de peso.
Canadá ha regalado al mundo dos de las razas caninas más queridas: el Labrador Retriever, originario de la Península de Labrador, cuyo ancestro fue el perro de agua de San Juan, resultado de cruzar perros europeos con razas locales. Los Labradores son reconocidos por su carácter adorable, amigable y su afición al agua. El Terranova es otra contribución canadiense, considerado un perro gigante de corazón noble, con pesos de hasta 70 kilogramos y 75 centímetros de altura. Esta raza acompañó históricamente a pescadores en Canadá y participó en rescates acuáticos gracias a su habilidad natural en el agua. Se menciona que un Terranova viajó con los expedicionarios Lewis y Clark mientras exploraban Norteamérica.
Fuente original: El Tiempo - Vida