Muere Lionel Jospin, el socialista francés que nunca llegó al Elíseo

Lionel Jospin, ex primer ministro de Francia bajo Jacques Chirac, falleció a los 88 años. El destacado político socialista fue una figura clave en la izquierda francesa durante décadas, impulsor de reformas como la semana laboral de 35 horas y el Pacs. Aunque lideró dos veces la contienda presidencial, nunca logró ser presidente: perdió en 1995 ante Chirac y en 2002 fue sorpresivamente eliminado en primera vuelta.
Francia despidió este lunes 23 de marzo a uno de sus personajes políticos más respetados del último siglo. Lionel Jospin murió el domingo a los 88 años, confirmó su familia a través de agencias de prensa. El presidente Emmanuel Macron lo recordó como una "gran figura francesa" que "encarnaba una elevada idea de la República", mientras que el ex mandatario François Hollande expresó su "infinita tristeza" destacando la "ejemplaridad" de un "hombre comprometido". Desde la izquierda, el líder del Partido Socialista, Olivier Faure, lo describió como una persona "inspiradora" que "llevó a la izquierda plural al poder".
Jospin había informado en enero que se sometería a "una operación seria", aunque nunca detalló su condición de salud. El político de origen parisino fue primer ministro entre 1997 y 2002 durante la presidencia de Chirac, encabezando lo que se conoció como gobierno de cohabitación. Su gestión coincidió con un periodo de expansión económica que le permitió impulsar dos reformas que lo marcaron históricamente: la reducción de la jornada laboral a 35 horas y la creación del Pacs en 1999, el mecanismo que permitió que parejas del mismo sexo tuvieran reconocimiento legal años antes de que Francia legalizara el matrimonio igualitario.
Con la frase "sí a la economía de mercado, no a la sociedad de mercado", Jospin buscó definirse como un socialdemócrata pragmático. Durante su primer ministerio logró reducir el desempleo y generó alrededor de 350.000 empleos públicos destinados a jóvenes. Sin embargo, también autorizó privatizaciones de empresas estatales como Air France y Crédit Lyonnais, decisiones que le permitieron cumplir los criterios de convergencia de Maastricht para que Francia ingresara al euro.
Lo que ninguna gestión exitosa pudo regalarle fue la presidencia. Se presentó a las elecciones de 1995 y encabezó la primera vuelta con el 23,3 por ciento de los votos, pero perdió en el balotaje contra Chirac. Su verdadero fracaso llegó siete años después. En 2002, cuando se perfilaba como favorito, fue eliminado en la primera vuelta en una derrota sorpresiva que permitió que el candidato de extrema derecha Jean-Marie Le Pen avanzara a segunda ronda. Ese resultado lo llevó a anunciar su retiro definitivo de la política, una decisión que mantuvo incluso cuando en 2007 lo consideraban posible candidato socialista. En una reflexión posterior sobre su caída de 2002, Jospin fue honesto consigo mismo: "Sobreestimé el rechazo a Jacques Chirac, sobreestimé la percepción positiva de mi balance. Subestimé el impacto de la división de la izquierda y subestimé la primera vuelta".
Nacido en 1937 en Meudon, cerca de París, Jospin heredó el socialismo de sus padres. Su trayectoria lo llevó a estudiar en el Instituto de Estudios Políticos de París y luego en la prestigiosa Escuela Nacional de Administración, donde se acercó al trotskismo. Fue primer secretario del Partido Socialista en dos periodos, trabajó como ministro de Educación bajo la presidencia de François Mitterrand, y ocupó cargos diplomáticos en el Ministerio de Asuntos Exteriores. Su carrera se caracterizó por la rectitud y la ausencia de escándalos, algo inusual en la política francesa de finales del siglo XX.
Tras su retiro político, Jospin fue designado en 2012 por François Hollande para presidir una comisión sobre renovación y ética de la vida pública. Posteriormente, en 2014 fue nombrado miembro del Consejo Constitucional francés, cargo que ocupó hasta 2019. Jospin dejó a su esposa, la filósofa Sylviane Agacinski, y a sus hijos Hugo y Eva.
Fuente original: France 24 - Europa



