Muere en Roma el cardenal Camillo Ruini, cercano colaborador de Juan Pablo II

El cardenal italiano Camillo Ruini falleció a los 95 años en Roma. Fue presidente de la Conferencia Episcopal Italiana y vicario general para la Diócesis de Roma, con una relación muy cercana al papa Juan Pablo II. En los últimos meses su salud se había deteriorado, tras sufrir un infarto en julio de 2024 e insuficiencia renal en 2025.
Una de las figuras más influyentes de la Iglesia católica italiana en los últimos cincuenta años ha desaparecido. El cardenal Camillo Ruini murió el 16 de junio a los 95 años en Roma. La Diócesis de Roma y el cardenal vicario Baldassare Reina confirmaron la noticia y reconocieron su larga trayectoria de servicio a la institución eclesiástica.
Nacido en Sassuolo, Ruini ocupó los cargos más importantes de la jerarquía religiosa italiana. Fue presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, el organismo que representa a todos los obispos del país, y vicario general de Su Santidad para la Diócesis de Roma. Entre 1991 y 2008 también fungió como arcipreste de la Basílica de San Juan de Letrán, periodo en el cual ejerció una influencia significativa en los debates religiosos y públicos de Italia.
Su vínculo más profundo fue con el papa Juan Pablo II. Ruini consideraba al pontífice como una de las figuras más importantes de la Iglesia contemporánea, y mantuvieron una relación cercana con comunicación frecuente durante años. Su liderazgo dejó, según la Diócesis de Roma, "una profunda huella en la interpretación del papel de los cristianos en la sociedad contemporánea". El cardenal Reina expresó gratitud por la "larga y fructífera vida cristiana" de Ruini y recordó que su labor episcopal estuvo guiada por el lema Veritas liberabit nos, que significa "La verdad os hará libres".
Ruini se caracterizó por su capacidad para analizar los cambios políticos y sociales de Italia. Creía firmemente que la Iglesia debía responder a las transformaciones culturales sin abandonar los valores del catolicismo. Esta postura lo convirtió en una voz central en los principales debates religiosos y sociales de su país.
Durante sus últimos meses, el estado de salud del cardenal se deterioró progresivamente. Según reportes, requería asistencia diaria en su residencia después de enfrentar diversos problemas médicos. En julio de 2024 sufrió un infarto, y un año después, en 2025, fue hospitalizado en el Policlínico Gemelli de Roma debido a una insuficiencia renal que agravó su condición.
La muerte de Ruini marca el cierre de una etapa significativa para la Iglesia italiana. Su desaparición deja un vacío en la estructura religiosa del país, donde durante décadas fue protagonista en los principales debates que tocaban tanto la fe como la vida pública y cultural.
Fuente original: El Tiempo - Vida