Monumento al padre del MinSalud en hospital que recibió 14.600 millones en contratos

El Hospital Regional de Líbano, Tolima, inauguró hace tres meses un monumento al padre del actual ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo. Según investigación de La Silla Vacía, el mismo hospital ha recibido 14.609 millones de pesos en contratos del Ministerio de Salud desde diciembre de 2023 para financiar los Equipos Básicos en Salud. Además, siete familiares del ministro han recibido más de 3.000 millones en contratos públicos. La investigación sugiere que recursos destinados a programas sanitarios estarían siendo utilizados con fines políticos en el Tolima.
En Líbano, Tolima, hace apenas tres meses se inauguró un nuevo monumento en honor a Alfonso Jaramillo Salazar, padre del actual ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo. El acto fue presidido por el propio ministro y marcó un momento simbólico importante en el municipio, tierra natal de su familia. Lo interesante es que Alfonso Jaramillo es recordado en la región por haber sido gestor de la construcción del hospital que hoy lleva su nombre. Sin embargo, detrás de estos homenajes se tejería un presunto movimiento de dineros públicos que ha convertido el hospital en un centro clave de la estrategia sanitaria del Gobierno Petro.
De acuerdo con una investigación reciente de La Silla Vacía, desde diciembre de 2023 el Ministerio de Salud ha girado 14.609 millones de pesos en contratos específicamente para financiar los Equipos Básicos en Salud (EBS) en esta entidad. Lo notable es que esto ocurrió apenas cinco meses después de que Jaramillo asumiera como ministro y cuando la Superintendencia de Salud ya había tomado control administrativo del hospital. Paralelamente, una denuncia de la representante a la Cámara Katherine Miranda reveló que siete familiares del ministro han recibido más de 3.000 millones de pesos en contratos y cargos públicos desde que Petro llegó al poder. Miranda expresó que "El país merece explicaciones claras, transparencia absoluta y garantías de que no existen conflictos de intereses".
A escala nacional, el Gobierno ha promocionado los Equipos Básicos en Salud con números imponentes: 4.2 billones de pesos invertidos, 6 millones de personas atendidas y 11.000 equipos operando desde 2022. Pero aquí viene lo preocupante: según la investigación, el mismo Ministerio de Salud ha admitido que desconoce el impacto real en la salud pública. En los territorios, la mayoría de datos recolectados después de tres años y medio resultan ser solo información demográfica, no médica. Además, hay constantes fallas técnicas en las plataformas que registran esta información, lo que pone en duda su confiabilidad.
En Líbano específicamente, La Silla Vacía documenta que los Equipos Básicos en Salud financiados por el Ministerio terminaron integrados a la actividad política local. La Fundación Alfonso Jaramillo Salazar funciona como puente entre estos equipos médicos y la campaña electoral, repartiendo regalos entre campesinos con participación de miembros de los EBS. La sede de la fundación, ubicada en una casona que fue durante décadas la sede del Partido Liberal local, luce en su fachada retratos del ministro, su padre y su hermano Mauricio Jaramillo, junto a publicidad política de candidatos al Congreso.
La investigación también destapó que al menos 12 políticos regionales fueron contratados directamente por el Ministerio de Salud como enlaces territoriales para supervisar el programa de los EBS. El caso más notorio es el de Marco Hincapié, coordinador nacional de estos enlaces, quien actualmente es candidato a la Cámara por el Pacto Histórico. Fuentes políticas del municipio bajo reserva le contaron a La Silla Vacía que en uno de los eventos llamados de integración social, "Los citaron a una chocolatada en la Fundación, dizque para una integración, pero cuando llegaron, les hablaron fue de la campaña política Marco Hincapié".
El esquema resulta preocupante porque mezcla contratación discrecional de dineros que eluden el paso por las EPS (empresas promotoras de salud) con redes clientelares que controlan los hospitales públicos del país. Todo esto mientras Colombia enfrenta una crisis seria en el sistema de salud. Aunque el ministro ha culpado a los gobiernos locales por usar estos recursos de forma política, la investigación muestra que en su propio pueblo natal ocurriría exactamente lo contrario.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


