Montería celebra 249 años con fe, música y el orgullo de su gente unida

Montería conmemoró su aniversario número 249 con una jornada llena de significado espiritual y cultural. La celebración incluyó una misa en la Catedral San Jerónimo, un homenaje a su fundador Antonio de la Torre y Miranda, y una adoración al aire libre en Businú. El alcalde Hugo Kerguelén destacó el carácter solidario de los monterianos y enfatizó que la ciudad sigue avanzando con sus propias fuerzas.
Montería vivió una jornada especial al conmemorar sus 249 años de existencia. Entre oraciones, música y expresiones cargadas de identidad local, la ciudad puso toda su atención en lo que realmente la representa: el corazón de su gente. El ambiente fue de celebración genuina, sin pretensiones, como corresponde a una comunidad que ha aprendido a valorar lo propio.
La mañana comenzó en la Catedral San Jerónimo con una eucaristía donde los monterianos se reunieron para dar gracias por la ciudad. Después llegó el momento de honrar a Antonio de la Torre y Miranda, su fundador, acompañado por música que recordó las raíces y la memoria colectiva. Más tarde, la fe se trasladó a las calles cuando cientos de personas se congregaron en Businú de puente a puente para una adoración al Santísimo a cielo abierto, demostrando que la espiritualidad sigue siendo parte fundamental de la identidad monteriana.
En el acto central, el alcalde Hugo Kerguelén dirigió su discurso hacia lo que considera lo más importante: el carácter de quienes viven en Montería. Resaltó que se trata de una ciudad solidaria, capaz de levantarse en medio de las dificultades y de responder como una sola familia en los momentos más complicados. Sin embargo, también fue honesto al reconocer que aunque hay avances, todavía quedan retos importantes por resolver.
Kerguelén dejó claro que su responsabilidad va más allá de ocupar un cargo político. La asume como una misión ligada directamente al desarrollo y el bienestar de Montería. Con esto, la celebración del aniversario transmitió un mensaje potente: la ciudad honra y respeta su pasado, pero no se queda anclada en él. Montería sigue mirando hacia adelante, fortalecida por la fuerza de su gente, construyendo lo que aún está por venir.
Fuente original: Chicanoticias