Minutos que salvan vidas: cómo actuar ante un infarto o derrame cerebral

Las enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos causan millones de muertes al año en el mundo. Cuando ocurre un evento cardiovascular, cada minuto es decisivo: si recibe tratamiento en la primera hora, se puede salvar todo el músculo cardíaco; después de 12 horas, el daño ya es irreversible. Los expertos advierten que muchas personas no saben qué síntomas vigilar ni dónde acudir para recibir atención especializada.
Las enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos siguen siendo las principales causas de muerte en el mundo. La Organización Mundial de la Salud estima que para 2030 casi 23,6 millones de personas fallecerán por alguna enfermedad cardiovascular. A pesar de que existe mayor conciencia sobre la importancia de cuidarse, las cifras no disminuyen porque muchas personas mantienen hábitos poco saludables como fumar, no hacer ejercicio, comer mal y vivir bajo estrés constante. El verdadero problema, según expertos, es que la mayoría de colombianos desconoce qué hacer cuando enfrenta un infarto o cualquier crisis del corazón.
Jorge Luis Ferreira Daza, cardiólogo internista, explica que lo más urgente es reconocer los síntomas de alarma para recibir atención rápida. Pero aquí hay un detalle importante: hombres y mujeres presentan síntomas diferentes. En los hombres, estos problemas aparecen más temprano en la vida. En las mujeres, el riesgo aumenta considerablemente después de la menopausia, cuando el cuerpo deja de producir estrógenos, la hormona que protegía el corazón. Las arterias afectadas en las mujeres son más pequeñas y los síntomas más difusos, lo que puede llevar a que no se tomen en serio y se pierda tiempo valioso en el diagnóstico y tratamiento.
El tiempo es literalmente lo más importante. Desde el momento en que aparecen los síntomas comienza una carrera contra el reloj. Si se abre la arteria obstruida o se administran anticoagulantes antes de 60 minutos, se salva completamente el músculo cardíaco. Si el tratamiento llega antes de dos horas, todavía se recupera la mayor parte del tejido. Después de seis horas, menos del 50 por ciento puede salvarse. Y transcurridas 12 horas, el daño es permanente. Por eso es crítico llegar lo antes posible a un hospital que pueda ofrecer terapia trombólitica, que disuelve los coágulos mediante medicamentos por vena, o cateterismo coronario, que abre la arteria obstruida. No todos los centros médicos cuentan con estas tecnologías, así que es sabio saber de antemano dónde acudir.
Los derrames cerebrales también exigen velocidad. Pablo Robles Vergara, internista vascular, advierte que "en un derrame cerebral se rompe una arteria que lleva sangre al cerebro, lo que priva los tejidos del oxígeno que necesitan". Cuanto más rápido se aplique el tratamiento, menos secuelas quedan. Lo mismo ocurre con los problemas vasculares de brazos y piernas: aunque en estos casos hay un poco más de tiempo para actuar, no se pueden ignorar. Si una isquemia en una extremidad no se trata a tiempo, puede resultar en la amputación del miembro afectado.
La mejor estrategia es evitar que estas crisis ocurran. Ambos médicos coinciden en que la prevención es fundamental. No fumar, alimentarse bien, mantener un peso adecuado, hacer al menos 150 minutos de ejercicio moderado o 75 minutos de ejercicio intenso cada semana son reglas básicas. También es vital controlar los números: mantener el colesterol total por debajo de 200 miligramos por decilitro, la presión arterial por debajo de 120/80 y la glucosa en ayunas por debajo de 100. Son recomendaciones simples que pueden salvar su vida.
Fuente original: El Colombiano - Tendencias