Mintransporte quiere que los vuelos desde El Dorado se repartan mejor para bajar precios de tiquetes

La ministra de Transporte María Fernanda Rojas anunció cambios en cómo se asignan los horarios de vuelo en El Dorado, el aeropuerto más congestionado del país. El objetivo es que haya más competencia entre aerolíneas y los precios de los tiquetes bajen. El gobierno cree que el sistema actual permite que las aerolíneas no usen completamente los horarios que tienen reservados, lo que encarece los vuelos incluso a ciudades cercanas.
La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, salió al paso de las preocupaciones del sector aéreo respecto a los cambios que planea hacer en cómo se distribuyen los horarios de vuelo en el Aeropuerto Internacional El Dorado. Según la funcionaria, estas modificaciones no buscan castigar a las aerolíneas sino beneficiar a los pasajeros que todos los días sufren por cancelaciones, cambios de horario y tarifas que no corresponden con la distancia del vuelo.
El problema que identifica el ministerio es bien concreto: hoy en día pagar un tiquete a Quibdó cuesta lo mismo que uno a Miami, cuando la distancia es completamente distinta. "Los slots son turnos de horario para que despegue o aterrice un avión", explicó Rojas, refiriéndose a los espacios de tiempo que cada aerolínea tiene asignado en El Dorado. Como el aeropuerto siempre está saturado, estos horarios son como oro: quien los tenga controla cuántos vuelos puede hacer.
Actualmente existe una regla conocida como 80/20 que obliga a las aerolíneas a usar al menos el 80 por ciento de los horarios que les asignaron. Pero aquí viene lo que molesta al gobierno: ese 20 por ciento restante no tiene un control riguroso. "Ese 20 por ciento que no usan las aerolíneas va a una bolsa y eso se distribuye. Entonces redistribuyamos equitativamente y premiemos al que sea más eficiente", planteó la ministra. La idea es que si una aerolínea usa sus horarios de manera efectiva, obtenga más espacio, mientras que las que no aprovechan bien sus slots pierdan algunos.
Rojas además criticó una práctica común: las aerolíneas atrasan intencionalmente sus vuelos para despachar los aviones más llenos y ganar más dinero. Con un nuevo sistema de asignación de horarios, esto tendría que cambiar porque no podrían quedarse con espacios sin usarlos.
Sin embargo, el sector aéreo levanta la mano. El gremio de carga (Asocolfores) pidió que antes de cualquier cambio haya mesas técnicas para analizar el impacto en vuelos de carga y pasajeros. Por su lado, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (Iata) advirtió que desviarse de estándares globales podría resultar en menos opciones de vuelo, precios más altos y menos turismo en Colombia.
Fuente original: El Tiempo - Economía