MinSalud planea invertir $300.000 millones en nuevo sistema de salud indígena, pero hay dudas

El Ministerio de Salud presentó un proyecto para cerrar la AIC EPS-I y crear el SISPI, un modelo de salud indígena que combine medicina convencional con conocimientos ancestrales. Se destinarían $300.000 millones para la transición, pero expertos advierten que el dinero podría no alcanzar para cubrir todas las deudas acumuladas y que la EPS seguiría teniendo poder en las decisiones de pagos.
El Ministerio de Salud está trabajando en un proyecto ambicioso para transformar la forma en que funciona la salud en las comunidades indígenas del país. Se trata de reemplazar la Asociación Indígena del Cauca (AIC EPS-I), la aseguradora que actualmente atiende a estas poblaciones, por un nuevo sistema llamado Sistema Indígena de Salud Propio e Intercultural (SISPI). Para hacer esta transición posible, el Gobierno destinará hasta $300.000 millones.
El SISPI busca que el sistema de salud indígena funcione bajo reglas propias, administrado directamente por el Territorio Indígena del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC). Lo innovador es que este nuevo modelo integraría la medicina convencional con los conocimientos y prácticas ancestrales de las comunidades, respetando sus tradiciones y creencias. Todo esto está respaldado por el Decreto Ley 0333 de 2026, que aprobó los recursos para garantizar una transición ordenada.
Pero acá viene lo importante: el dinero no irá directamente al CRIC. El Ministerio transferirá los $300.000 millones a la ADRES (Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud), que manejará el dinero en una cuenta separada y hará los pagos directamente a hospitales, clínicas y otros prestadores de servicios que tengan facturas pendientes por atender a afiliados de la AIC EPS-I. Antes de que se mueva un solo peso, la AIC EPS-I debe presentar cuáles son esas deudas exactas, y la Superintendencia Nacional de Salud verificará que los números sean correctos.
Ahora bien, aunque el sistema suena pensado para que el dinero llegue directo a quien presta los servicios, la AIC EPS-I sigue siendo quien define qué acreedores (a quién se le adeuda) entran en la lista de pagos y cuánto recibe cada uno. Esto ha generado críticas en otros sectores del sistema de salud, pues algunos prestadores creen que así se deja demasiado poder en manos de las EPS para decidir a quién pagar primero.
Hay otro detalle que preocupa: los $300.000 millones podría no ser suficiente para cubrir todas las deudas acumuladas por la AIC EPS-I. Si quedan saldos pendientes, esos tendrán que resolverse antes de que el SISPI comience a funcionar completamente. La idea es que el nuevo modelo no arranque cargando con los problemas financieros de la antigua estructura.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


