MinSalud ordena entregar medicinas en 48 horas, pero el verdadero problema es la falta de plata

El Ministerio de Salud expidió una circular para que las EPS entreguen medicamentos a tiempo y completos, incluyendo entregas a domicilio en 48 horas. Sin embargo, expertos advierten que esta medida es solo un "recordatorio" que no soluciona el fondo del asunto: la crisis financiera del sistema causada por la insuficiencia de la unidad de pago por capitación (UPC). La Corte Constitucional ya ordenó ajustar estos recursos, pero el Gobierno insiste en que alcanza y culpa a las aseguradoras de malversación.
El Ministerio de Salud sacó hace poco la Circular Externa No. 17 de 2026 con nuevas instrucciones para que las EPS y demás actores del sistema entreguen medicamentos completos y puntuales. La medida responde a las quejas constantes de colombianos que no reciben sus medicinas, que llegan incompletas o con retrasos preocupantes. Entre las disposiciones está que las aseguradoras deben tener suficientes gestores farmacéuticos, sistemas alternos de distribución y entregar a domicilio en máximo 48 horas cuando hay pendientes. También pide que garanticen varios proveedores para evitar que un solo oferente deje a los pacientes sin acceso.
El problema es que una circular de estas características es básicamente un "recordatorio" a las EPS sobre normas que ya existen. No es una solución de fondo, sino un documento que repite lo que ya debería estar pasando. Y eso es evidente cuando se mira cuál es el verdadero cuello de botella en el sistema de salud: la crisis financiera, concretamente la insuficiencia de la unidad de pago por capitación, esa plata que reciben las aseguradoras para cubrir consultas, cirugías, exámenes y medicamentos de sus afiliados.
En enero de 2025, la Corte Constitucional, a través del Auto 007, fue clara: esos recursos no alcanzan. Le ordenó al Minsalud que los ajustara. Hasta ahora no lo ha hecho, tanto que el ministro Guillermo Jaramillo está en un proceso por desacato. Pero el Gobierno sigue insistiendo que la UPC se paga completa mes a mes y que el problema es que las aseguradoras "se roban la plata", según dice el Presidente Gustavo Petro.
Leonardo Arregocés, quien fue exdirector de Medicamentos y Tecnologías en Salud del ministerio, lo explica de manera clara: "Los problemas en la entrega de medicamentos es un lío de financiación de la UPC y que plata no alcanza, entonces las demoras están relacionadas con eso. Si a los gestores no les pagan y si a los laboratorios no pagan, no van a dispensarlos. No es un problema únicamente de las EPS y que no quieran entregarlos, sino que es una cadena que se rompe porque la UPC no alcanza y eso quedó saldado en la Corte". La cadena es simple: las EPS usan la UPC para pagarles a hospitales, clínicas y gestores farmacéuticos que distribuyen los medicamentos. Cuando ese dinero se queda corto porque no alcanza para toda la demanda, la cadena se rompe. No hay desabastecimiento de medicinas, lo que falta es dinero para garantizar el flujo.
Lo que ha pasado entonces es que como las EPS no tienen recursos suficientes, acumulan deudas con gestores y laboratorios. Cuando eso sucede, nadie quiere seguir "fiando". No es sabotaje del sector privado como ha sugerido el Gobierno, es simplemente lógica empresarial: cuando la confianza se quiebra por deudas crecientes, los proveedores dejan de entregar. El ministerio en la circular pidió que se respete a los pacientes y se garantice el acceso a medicinas, pero sin resolver el problema de la UPC insuficiente, esas palabras se quedan en el papel.
Los números hablan solos: hay aseguradoras que están gastando hasta 112 pesos por cada 100 que reciben por concepto de UPC. Es decir, están en quiebra técnica intentando cubrir la atención. El Gobierno puede seguir insistiendo que paga la UPC puntualmente cada mes, pero expertos del sector y la propia Corte ya validaron que el problema no es de oportunidad sino de alcance. Sin ajustar esa cifra, cualquier circular que saque MinSalud será solo un saludo a la bandera mientras los colombianos siguen esperando sus medicinas.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
