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Ministro de Salud británico amenaza con dimitir y competir contra Starmer por liderazgo laborista

Fuente: France 24 - Europa
Ministro de Salud británico amenaza con dimitir y competir contra Starmer por liderazgo laborista
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El ministro de Sanidad británico Wes Streeting se prepara para renunciar al Gobierno de Keir Starmer y competir por el liderazgo del Partido Laborista, según revelaron fuentes anónimas. Esta sería la primera dimisión de un alto cargo tras la debacle electoral en elecciones locales que ha puesto en jaque el mandato de Starmer. El primer ministro enfrenta presión de casi 90 diputados que piden un calendario para su salida, mientras su equipo busca contener la rebelión interna con un nuevo paquete legislativo.

El Gobierno británico vive horas de tensión máxima. Este miércoles trascendió que Wes Streeting, ministro de Sanidad, planeaba dimitir el jueves 14 de mayo para competir por la dirección del Partido Laborista, según informaron The Times y The Guardian citando fuentes cercanas al Ejecutivo. Si se confirma, Streeting se convertiría en el primer ministro de alto rango en renunciar desde la debacle electoral en las municipales y regionales. Antes que él, cuatro viceministros ya habían abandonado sus cargos: Alex Davies-Jones del Ministerio de Justicia, Miatta Fahnbulleh de Vivienda, Jess Phillips de Salvaguardia y Violencia contra las Mujeres, y Zubir Ahmed de Sanidad.

El panorama para Keir Starmer se oscurece cada vez más. El primer ministro se reunió discretamente con Streeting en Downing Street durante unos 20 minutos, pero su equipo evitó comentar el encuentro. Mientras tanto, casi 90 diputados laboristas —casi una cuarta parte del grupo parlamentario— exigen que establezca un calendario para dejar el liderazgo, convencidos de que su gestión llevará al partido a la derrota en 2029. Los 11 sindicatos afiliados al Partido Laborista emitieron este miércoles un comunicado en el que afirman que "está claro" que Starmer no será candidato en las próximas elecciones generales.

Streeting, por su parte, decidió no alimentar la polémica directamente. En redes sociales destacó los logros de su ministerio en términos que algunos interpretaron como promesa de campaña: "Bajo el gobierno laborista, las listas de espera del NHS se están reduciendo, las ambulancias llegan más rápido, hay más médicos de cabecera y la satisfacción de los pacientes es mayor". No mencionó su posible renuncia, pero sus palabras llegaron a sonar como un preámbulo a una candidatura.

El contexto es desolador para Starmer. Hace menos de dos años, el Partido Laborista ganó de manera aplastante las elecciones generales. Hoy enfrenta una rebelión interna, la derrota histórica en los comicios locales, y además carga con el escándalo generado por el nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos, tras revelarse vínculos más profundos de lo esperado con Jeffrey Epstein.

Para intentar contener la crisis, el Gobierno anunció un paquete de 35 leyes y proyectos con el objetivo de mejorar la economía, reforzar la seguridad y "reformar el Estado para apoyar un gobierno más activo que esté en contacto con el pueblo británico". Starmer aseguró el martes que seguirá adelante, advirtiendo que el país enfrenta un "momento crucial". "Las últimas 48 horas han sido desestabilizadoras para el gobierno, y eso tiene un costo económico real para nuestro país y para las familias", reconoció. Su portavoz intentó proyectar confianza en Streeting tras el Discurso del Rey, aunque pocos creían en esa calma.

Algunos ministros intentan cerrar filas. Hilary Benn, secretaria de Estado para Irlanda del Norte, pidió a Sky News que "deberíamos dejar que siga haciendo su trabajo, porque es un político serio y estamos viviendo tiempos muy, muy serios". David Lammy, viceprimer ministro, advirtió que la "introspección excesiva" del partido solo beneficia a la derecha populista y a Nigel Farage de Reform UK. Pero en medio de la tormenta política, la pregunta que recorre Westminster es si estos apoyos serán suficientes para salvar al primer ministro que hace poco gobernaba con mayoría parlamentaria incuestionable.

Fuente original: France 24 - Europa

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