Miles en fila por empleo: la historia de Julián, quien lucha por estabilidad laboral con ataxia cerebral

La Megaferia de empleo en Bogotá convocó a miles de personas el 19 de febrero en busca de las 17.000 vacantes disponibles. Entre los asistentes estaba Julián Tangarife, de 35 años, quien vive con ataxia cerebral y necesita urgentemente trabajo para mantener a su familia. Al cierre del evento, alrededor de 500 personas ya habían dejado en firme su proceso de contratación y cerca de 7.000 iniciaron selección.
Desde muy temprano en la mañana del 19 de febrero, Corferias se transformó en un mar de filas. Cerca de 18.000 bogotanos llegaron con sus hojas de vida en mano, esperanzados en conseguir una de las 17.000 vacantes que ofrecía la Megaferia de empleo. Algunos tardaron hasta dos horas y media solo para ingresar a las instalaciones. Como dicen por ahí, al bogotano le encanta hacer filas, y ese día parecía confirmarse.
Entre la multitud se encontraba Julián Tangarife, de 35 años, quien llegó en silla de ruedas con su caminador de bronce. Acompañado por su hijo, Julián esperaba pacientemente su turno para entregar su hoja de vida. No era cualquier búsqueda de empleo. Para él, conseguir trabajo representaba mucho más que un ingreso: era la posibilidad de seguir sosteniendo a su familia en medio de las limitaciones que le impone su condición de salud.
Julián padece ataxia cerebral desde los 15 años, una enfermedad que afecta la coordinación de los movimientos voluntarios porque daña el cerebelo, la región del cerebro encargada de controlar el equilibrio, la forma de caminar, el habla y los movimientos de los ojos. "De un momento a otro me sentía indispuesto. Tenía una cirugía y tres días después mi mamá empezó a asustarse porque pensó que era una sobredosis de anestesia. Pero era la ataxia. (...) La condición me ha ido incrementando", recordó sobre cómo inició su padecimiento.
Hace apenas 13 días perdió su trabajo en el área administrativa de una empresa. Aunque le dijeron que se trataba de dificultades en la compañía, para Julián la situación es urgente. Tiene una esposa indígena Sikuani, tres hijos de 17, 14 y 6 años, y vive con su madre y su hermano, quien también tiene una discapacidad. "Quiero una estabilidad laboral ya que tengo una esposa y tres hijos: uno de 17, otro que va para 14 y el menor tiene 6 años. Yo vivo con mi madre y con mi hermano, que también tiene una condición de discapacidad", explicó. Su pareja decidió quedarse en casa criando a los niños y apoyándolo en los cuidados que necesita.
La Megaferia ofrecía opciones variadas. Para mayores de 50 años había más de 920 vacantes, para jóvenes más de 9.730 puestos, y para quienes sin experiencia laboral más de 3.700 cargos. Julián buscaba algo específico pero estaba dispuesto a considerar las alternativas que surgieran.
Al finalizar el evento, los números reflejaban el éxito de la iniciativa. Alrededor de 500 personas dejaron en firme su proceso de contratación y cerca de 7.000 ya habían iniciado su selección. Para muchos como Julián, esta megaferia representaba una oportunidad real de cambio.
Fuente original: El Tiempo - Bogotá

