Miguel Uribe Londoño: "Uribe es el dueño del partido y no me quería a mí, quería a Paloma"

Miguel Uribe Londoño, quien retomó la carrera presidencial tras la muerte de su hijo Miguel Uribe Turbay en agosto, habla sobre su expulsión del Centro Democrático, su actual candidatura con el Partido Demócrata Colombiano y sus perspectivas electorales. Asegura que fue sacado injustamente del proceso cuando iba ganando en las encuestas internas, critica la metodología de algunas encuestadoras y mantiene su apuesta por recuperar el espacio político de la derecha en Antioquia. También reflexiona sobre la investigación del magnicidio de su hijo y sus propuestas de descentralización para la región.
Miguel Uribe Londoño no necesitaba regresar a la política. Empresario exitoso, con raíces profundas en Antioquia que se remontan al siglo XVII, este excongresista había construido una vida alejado de los reflectores. Pero la muerte de su hijo, el exsenador Miguel Uribe Turbay, el 13 de agosto del año pasado, lo cambió todo. Cuando Álvaro Uribe Vélez le llamó días después para ofrecerle que representara al Centro Democrático en la contienda presidencial, la familia decidió que él debería continuar la batalla política que su hijo había comenzado.
Sin embargo, aquella candidatura terminó en ruptura. El director del partido lo sacó del proceso el primero de diciembre, cuando Uribe Londoño iba adelante en las encuestas internas. Según su relato, fue una decisión abrupta y sin explicación. "Eso no tiene explicación, fue injusto, humillante", aseguró en la entrevista con EL COLOMBIANO. Hoy ve con claridad qué sucedió: "Uribe es el dueño del partido y hace lo que él quiere. Y él no me quería a mí, quería que Paloma fuera la candidata a la Presidencia".
Lo que más le duele es cómo se desarrolló el conflicto interno. Relata que después de la muerte de Miguel, Abelardo de la Espriella fue a su casa en varias ocasiones para ofrecerle la vicepresidencia. Uribe Londoño rechazó esas invitaciones porque consideraba que ganaría la consulta interna. Cuando finalmente se reunió con De la Espriella en Bogotá, días antes de que saliera una encuesta que lo favorecía ampliamente, lo acusó ante el expresidente de haber ido a pedirle la fórmula. "Eso es totalmente mentira", respondió con firmeza.
La salida de Uribe Londoño del Centro Democrático también estuvo marcada por sus críticas a la metodología de encuestas. Fue él quien cuestionó el uso de Atlas Intel como encuestadora única del proceso interno, pidiendo que se utilizaran metodologías presenciales, auditables y que cumplieran la ley colombiana. Cuando Atlas Intel lo midió con cero votos en una encuesta reciente, consideró que fue deliberado. "Eso es un insulto, una cosa muy mal hecha", dijo sobre esa medición, aunque matizó que no rechaza las encuestas en general.
Ahora, con el aval del Partido Demócrata Colombiano desde el primero de diciembre, Uribe Londoño mantiene su aspiración presidencial. Ve factible que la derecha pueda ganar en segunda vuelta contra Iván Cepeda, y considera que la fragmentación del voto de centro y centro-derecha en primera vuelta juega a favor de los candidatos alternativos. Como paisa, insiste en que un presidente antioqueño es lo que necesita Colombia en este momento, especialmente considerando que su región ha perdido influencia política bajo los gobiernos recientes.
En cuanto a la investigación sobre el magnicidio de su hijo, Uribe Londoño confía en la fiscal que lleva el caso. Cree que detrás del crimen hay un poder oculto que trasciende lo que se conoce públicamente. Aunque reconoce que la investigación ha sido compleja, afirma estar seguro de que su hijo fue asesinado para impedir que llegara a la presidencia, no por razones criminales menores. Sin embargo, rechaza atribuir responsabilidades al presidente Petro directamente, aunque sí lo cuestiona por el hostigamiento verbal que ejerció contra su hijo mediante redes sociales años atrás.
Para Antioquia, su promesa es clara: recuperar los recursos y la descentralización que la región necesita. Critica que Paloma Valencia y María Fernanda Cabal votaran en contra del referendo de descentralización que impulsaba el gobernador. Como candidato paisa, promete devolver a Antioquia lo que el gobierno nacional se lleva, completar carreteras hacia Urabá, mejorar la infraestructura vial del norte y suroeste, y resolver el problema generado por la cancelación del plan de choque para el aeropuerto. Su mensaje de campaña actual se basa en transmitir serenidad, experiencia y la posibilidad de construir una Colombia unida, lejos de las promesas incumplidas que, según su análisis, caracterizan el presente.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



