Miguel Alean se jubila dejando música y cultura sembrada en Córdoba

Este jueves Córdoba dice adiós a la carrera docente de Miguel Alean, un cereteano que durante años combinó la enseñanza con la promoción de música y cultura. Pasó por el SENA, el colegio León de Greiff y el Colegio Nacional de Montería, donde fundó la banda Gongorocho y creó el himno del Colegio Dolores Garrido. Hoy se retira dejando un legado que trasciende las aulas.
Este jueves Córdoba cierra un capítulo importante en su historia educativa con la jubilación de Miguel Alean, un cereteano que hizo de las aulas no solo un espacio para transmitir conocimiento, sino también un semillero de cultura y creatividad. Su trayectoria es la de alguien que entendió que la educación va más allá de las lecciones en el tablero.
El recorrido de Alean comenzó en el SENA Regional Córdoba, luego pasó por el colegio León de Greiff y llegó al Colegio Nacional de Montería, donde dejó marcas profundas en generaciones de estudiantes. No fue solo un profesor más: fue alguien que se atrevió a crear espacios donde la música y el arte tuvieran lugar privilegiado en la formación de los jóvenes.
Una de sus contribuciones más visibles fue la creación del himno del Colegio Dolores Garrido y la fundación de la banda de plástico Gongorocho en el Colegio Nacional, un proyecto que se convirtió en símbolo de identidad para la institución. Estas iniciativas no nacieron de la nada: fueron resultado de alguien que creía profundamente en que la música podía transformar espacios educativos.
Su pasión por la música lo llevó más allá de las instituciones. Fue integrante de los Mariachis Águilas de Oro, dirigió la orquesta Caballo de Palo y actualmente lidera el grupo Los Pelaos, con el que sigue animando la vida cultural de Cereté. Así que su jubilación no es realmente un adiós, sino el comienzo de una etapa donde sigue haciendo lo que siempre ha hecho: sembrar música y alegría en su comunidad.
Fuente original: Chicanoticias


