Michael J. Fox e Intel unen fuerzas con reloj inteligente para entender mejor el Parkinson
La Fundación Michael J. Fox y la división Basis de Intel desarrollan un reloj inteligente que monitorea los síntomas del Parkinson en tiempo real. El dispositivo recopila datos precisos sobre movimientos, temblores y patrones de sueño para ayudar a los médicos a ajustar medicamentos según cada paciente. Aunque investigadores advierten que falta probar su efectividad, la fundación espera tener una plataforma disponible en años, no décadas.
Michael J. Fox, el actor que hizo famoso el viaje en el tiempo en "Back to the Future", no solo interpreta historias en la pantalla. Desde el año 2000, cuando le diagnosticaron Parkinson, ha transformado esa lucha personal en una misión: encontrar mejores formas de entender y tratar esta enfermedad neurológica degenerativa que afecta a cerca de cinco millones de personas en el mundo.
Ahora, su fundación anunció un aliado importante en esa batalla: Intel, gigante mundial de la tecnología. Juntos trabajan en algo aparentemente simple pero revolucionario: un reloj inteligente que los pacientes puedan llevar puesto para registrar lo que su cuerpo hace. "La respuesta está en nosotros. Sólo necesitamos encontrar una manera para permitir acceder a nuestros cerebros, de forma figurada y literal, para ayudarnos a resolver esto", dijo Fox esta semana al anunciar el proyecto. La división Basis de Intel ha sido la encargada de desarrollar los dispositivos.
El reloj no es solo un adorno. Detecta temblores, monitores los movimientos, registra patrones de sueño y recopila montones de datos que antes los médicos tenían que obtener de forma subjetiva, preguntando a los pacientes cómo se sentían. En pruebas preliminares a principios de año, equiparon a 16 pacientes con el reloj durante cuatro días. Cada persona generaba un gigabyte de información diaria. Luego, vino lo importante: desarrollar algoritmos inteligentes para entender toda esa información y usarla de verdad. "Queremos ser capaces de entender la marcha, la fluidez de los movimientos, los temblores", explica Ronald Kasabian, gerente de soluciones de datos de Intel. "Los investigadores mueren por la información, por la capacidad de ver qué está pasando con el paciente minuto a minuto".
El siguiente paso es lanzar una aplicación donde los pacientes registren qué medicamentos toman y cómo se sienten. Esto permitiría a los doctores medir realmente si la dosis funciona, porque el Parkinson es impredecible: hay momentos donde el paciente puede moverse libremente, y otros donde está prácticamente congelado. Los ensayos se harán en Boston, Nueva York e Israel. Intel también prometió que toda la información estará encriptada y disponible eventualmente para otros centros de investigación.
No todo el mundo está igual de entusiasmado. Parkinson's UK, una organización británica de investigación, felicitó el proyecto pero advirtió que es demasiado temprano para saber si realmente funcionará. "Sería crucial que se demostrara la efectividad de los dispositivos en robustos ensayos clínicos antes de que estén ampliamente disponibles", afirmaron. Suma Surendranath, representante de la organización, reconoce el potencial pero pide cautela.
La fundación de Fox responde que el proyecto está apenas en sus primeras fases, pero es optimista: una plataforma completa estará lista "en años, no en décadas". Lo curioso es que Intel comparte una conexión personal con esta lucha. Andy Grove, el que fuera director ejecutivo de la compañía, también fue diagnosticado con Parkinson y ahora es asesor de la fundación. Mientras Intel invierte en esta tecnología de salud, otras gigantes como Samsung, Apple y Google también están desarrollando aplicaciones y dispositivos para recopilar datos del cuerpo de los usuarios. En mayo, Samsung presentó Simband, una pulsera con sensores. Apple lanzó HealthKit en junio para su iOS 8, y Google presentó Google Fit para Android. La carrera por convertir la tecnología portátil en herramienta médica ya está en marcha.
Fuente original: BBC Mundo - Tecnología
